El 14% de los delitos sexuales se cometen por internet

F.L.D.
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Desde 2013 se han incrementado las infracciones a través de las redes pero se mantienen en niveles muy bajos

La principal labor en la Comisaría de Burgos se centra en la prevención y concienciación. - Foto: Valdivielso

Las labores de concienciación sobre la difusión de vídeos e imágenes con contenido sexual en internet está consiguiendo que cada vez sean más los que recriminen en los grupos de Whatsapp o de Facebook que se comparta este tipo de contenido. No obstante, aún hay mucho trabajo por hacer. Prueba de ello fue el terrible suceso ocurrido hace dos meses en la empresa Iveco de Madrid, cuando una trabajadora se suicidó después de que sus compañeros la acosaran al descubrir y difundir un vídeo de contenido erótico que protagonizaba. Este tipo de casos han aumentado peligrosamente en los últimos años a nivel nacional, si bien, por suerte,  en la Comisaría Provincial de Burgos las denuncias por estos delitos no han tenido una especial incidencia.
Según los datos del Ministerio del Interior, los ciberdelitos de contenido sexual en la provincia se han mantenido en niveles muy bajos desde 2013 hasta 2017, último año en el que hay estadísticas, y solo se percibió un repunte de 11 casos en 2016. En el resto de ejercicios está por debajo de la decena. Esto indica que solo el 14% de las infracciones penales de índole sexual se producen a través de internet. «Ese tipo de asuntos no tiene mucha incidencia en Burgos», subraya Antonio Salguero, jefe de delitos tecnológicos de la Comisaría de la Policía Nacional, sino que, continúa, «lo que más se dan son tentativas o amenazas después de entablar relación en redes sociales».
Por ejemplo, una persona contacta con otra en Facebook y tras varias conversaciones le pide una foto o un vídeo con contenido sexual que le sirve, posteriormente, para chantajearle. «Le pide dinero o incluso más contenido erótico bajo la amenaza de que si no lo hace lo difundirá», explica Salguero. Este tipo de delitos, aunque la víctima pueda ser de Burgos, son cometidos en muchas ocasiones por personas que ni siquiera están en España.
Sí se han dado casos, apunta el jefe de la Unidad de Mujer y Familia (UFAM), Martín Velasco, en asuntos de violencia de género. «Un hombre amenaza a su pareja o expareja con difundir un vídeo sexual para que, por ejemplo, retire una denuncia. La mujer no sabe muchas veces si es un farol o de verdad tiene esas imágenes. Por suerte, no hemos tenido constancia de que el acosador haya cumplido su advertencia y no hemos tenido que intervenir en ese sentido», matiza.
El caso más sonado sobre difusión de un vídeo sexual en Burgos se produjo en 2013, cuando un joven compartió en redes sociales imágenes eróticas en las que aparecía su novia, una estudiante de Enfermería. En aquella ocasión, se interpuso una denuncia y se le llegó a tomar declaración para esclarecer lo sucedido. El infractor pasó el vídeo a un amigo y éste a otro. En menos de una semana, lo tenía gente de toda España y el tema llegó a ser ‘trending topic’ en Twitter.
Al margen de este caso, la labor policial en la provincia no se ha centrado en perseguir este tipo de crímenes por su elevado crecimiento sino más bien en la prevención. «Hay muchos chavales que no tienen la capacidad de ver más allá y no piensan que lo que están difundiendo le puede arruinar la vida a otra persona», apunta Antonio Salguero. Por ello, insisten a los más jóvenes en ser más cuidadosos a la hora de compartir contenido en internet y denunciar cuando vean que alguien, por ejemplo, les pide imágenes o vídeos.
En este sentido, el jefe de delitos tecnológicos recuerda que no solo es infractor quien graba y difunde un vídeo con contenido sexual sin consentimiento, sino que también lo son aquellos que lo comparten: «Aunque la pena no sea la misma, lo cierto es que estás dando difusión a un delito sexual. Lo mejor en estos casos es reprender a quien lo hace y, sobre todo, denunciar».