Reino de Castilla cambia la ginebra por geles desinfectantes

S.F.L.
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El estado de alarma ha provocado que las ventas de licores, ginebras y aguardientes elaborados en la destilería pozana bajen y que el empresario dé un giro al negocio. Pretende también fabricar una línea de productos cosméticos

Víctor Aguirre, que lleva algo más de dos años al frente del negocio, estudia en su laboratorio aromas y sabores de plantas. - Foto: S.F.L.

Reinventarse o morir. De las crisis siempre surgen oportunidades. Esta es una parábola de las escuelas de negocios de todo el mundo y, en la situación de emergencia desatada a nivel global, no podía ser menos válida. Las necesidades surgidas por la expansión de la COVID-19 han hecho que numerosas compañías prioricen la fabricación de material sanitario para poner fin cuanto antes a alerta sanitaria que se está atravesando.

Así, la única destilería de la comarca burebana, Reino de Castilla, ubicada en Poza de la Sal, se prepara para producir diariamente unas 1.000 unidades de su propio gel desinfectante de manos. La empresa, que elabora ginebra, licores y aguardientes utiliza únicamente fruta del Valle de Caderechas y hierbas seleccionadas del Páramo de Masa, invertirá unos 30.000 euros para incorporan en sus instalaciones la maquinaria necesaria para elaborar los productos desinfectantes con base de alcohol etílico.

Fueron el Ministerio de Sanidad y el de Defensa los que contactaron con Víctor Aguirre, el artífice, solicitando información sobre sus trabajos y mostrando interés en conocer el volumen de alcohol con el que dispone. Los requisitos técnicos y sanitarios que requiere para poder fabricar estos productos son muy amplios y el empresario cree que hasta que no obtenga la licencia y comience a producir pasará un mes como mínimo.

Pretende comercializar desinfectante de manos, que es lo que más se demanda en la situación actual, por una característica en concreto. El alcohol que fabrica en la villa salinera corresponde a un virucida. «Hay geles que actualmente se venden en los comercios que simplemente son bactericidas pero el caso que nos atañe ahora es fabricar uno que mate virus», manifiesta.

Baraja muchas ideas y garantiza que lanzará al mercado artículos novedosos y desinfectantes pero todavía se encuentra bajo secreto de sumario. Tiene intención de distribuirlos a farmacias, supermercados o locales donde la gente compra habitualmente a un precio económico. «Lo primero que nos interesa es que llegue a todo el público porque está situación no es para especular sino para contribuir y salir adelante», afirma el maestro destilero. Calcula que podrá poner a disposición de los comercios producto en formatos llevaderos de 100 mililitros aunque también se comercializarán en tamaños superiores.

La nueva maquinaria le servirá para la creación de una línea de negocio paralela a la que ya cuenta para llevar a cabo una idea con la que lleva reflexionando tiempo: los productos cosméticos. Un arandique no solo produce alcohol para beber si no que puede servir para utilizarle de forma farmacológica.

En unos meses, una vez que termine la crisis en la que se encuentra inmersa el país, lanzará una línea de cosméticos con su propio . La gama se centrará sobre todo en cremas para manos y lociones cutáneas.