El principio del fin de la primera guardería municipal

C.M.
-

Arrancan las obras para derribar la escuela infantil de Río Vena. Los trabajos, que realizará Construcciones Ortega, se prolongarán durante 4 meses y costarán cerca de 96.000 euros

La primera guardería de titularidad municipal que se construyó en la ciudad dará paso a un moderno inmueble. - Foto: Patricia

Mes y medio después de que la Junta de Gobierno Local adjudicara las obras, la empresa Construcciones Ortega ha iniciado ya los trabajos previos para el derribo de la escuela infantil de Río Vena con el vallado exterior de la instalaciones. La actuación se prolongará durante cuatro meses, con un coste de 95.819 euros, y supondrá el adiós a la primera guardería municipal que se levantó en la ciudad, dando paso a un nuevo edificio, del que destaca su modelo de eficiencia energética, cuya puesta en marcha está prevista para el curso 2021-2022.
El actual cerró sus puertas en el ejercicio escolar 2012-2013 al presentar numerosas deficiencias e incumplir la normativa. Se sucedieron las protestas que se oponían a la clausura del centro, incluyéndose la recogida de casi 14.000 firmas, y reivindicaban la reforma del mismo. Sin embargo, la mayoría de los grupos municipales, salvo Imagina, que quería rehabilitarla, apoyó levantar una nueva construcción en agosto de 2016.
El proyecto se presentó hace poco más de dos años. El concurso para su redacción fue adjudicado al estudio de arquitectura A2G, que ha planteado una escuela con un consumo energético casi nulo al  emplearse en su ejecución el estándar Passivhaus, convirtiéndose así en el primer inmueble municipal con esta técnica. Al margen de estas características, dispondrá de 773 metros construidos, que se repartirán en dos aulas para niños de 0 a 1 año, otras dos de 1 a 2 y tres de 2 a 3, con una capacidad total de 103 plazas. Contará también con cocina, comedor, sala de lactancia, aseos y una sala multiusos, además de que se ha tenido en cuenta la funcionalidad, flexibilidad y seguridad al diseñarse en torno a un gran patio central, que permite un mayor control, y la posibilidad de ampliar o reducir espacios dependiendo de las necesidades. 
Una vez finalizados los trabajos de demolición, Geopsa levantará el futuro centro, por 2,08 millones y un plazo de 15 meses. Los tiempos van muy ajustados, ya que después deberá equiparse y amueblarse. En cuanto a la partida económica, el Ayuntamiento ha reservado para este año 800.000 euros, quedando pendientes otros 1,3 millones.