Barcelona, Cataluña, España

Israel García-Juez
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El presidente de Freixenet asevera que nadie en el mundo cree que la región secesionista se vaya a separar de España

José Luis Bonet (d), cuya familia lleva enriqueciendo Cataluña 200 años; Luis de Guindos, con corbata patria y García Tejerina. - Foto: JUAN LAZARO

Estamos a solo dos días del fatídico 9-N, y digo fatídico porque soy de la opinión de que el día 10 ya nada volverá a ser como antes. Qué mejor testimonio para contar cómo se están viviendo las horas previas que consultar a José Luis Bonet, presidente de Freixenet, de la Fira de Barcelona, de las Marcas Renombradas y el próximo máximo responsable de la Cámara de España, que aglutinará lo que era el Consejo Superior de Cámaras de Comercio.
Bonet, miembro de la familia Ferrer, fundadora de la firma de cavas allá por el siglo XIX, es decir, no hay independentista por rabioso que sea que le pueda decir a este señor que no es un catalán pata negra, afirma que hay que rentabilizar la fuerza que tiene Barcelona, sumada a la potencia de Cataluña y bajo el paraguas de España. Y esto es posible afirmarlo sin que se te caiga la lengua en el intento.
Para presentarle, nadie mejor que el ministro de Economía, Luis de Guindos, que destacó que don José Luis es catedrático de la Universidad de Barcelona cum laude y que ha conseguido pasar de producir un millón de botellas en el año 65, y todas para el mercado doméstico, a 150 millones en la actualidad para un total de 140 países. Es decir, este señor sabe verdaderamente lo que es salir a conquistar el mercado y no lo ha aprendido ayer. Les cuento todo esto porque cuando se ponen en marcha campañas de boicot, que para mí son siempre una borricada, muchas veces se ataca a quien no se debe. Les ilustro, por si no lo saben, que Mar Raventós, presidenta de Codorníu, es tan independentista que no sabe hablar catalán, pero sí inglés.
Martín Villa acude del brazo de su colega de gabinete José Lladó, que preside Técnicas Reunidas. Martín Villa acude del brazo de su colega de gabinete José Lladó, que preside Técnicas Reunidas. - Foto: JUAN LAZARO Es más, son especialmente valientes aquellos que ante un clima hostil y ante el riesgo de perder el apoyo institucional dicen con fuerza que no contemplan una Cataluña separada de España y que el único camino es el del pacto y la prudencia entre la sociedad catalana y el resto de la ciudadanía, pues todos son igual de españoles y de europeos.
Quizá por su pasión docente, el señor Bonet se hacía a veces pesado, pues parecía que nos estuviera dando una clase magistral y no especialmente breve.
Sin embargo, apuesta por sumar voluntades para aportar valor añadido a la Marca España empezando porque todos los organismos, foros (de los que somos tan aficionados), cámaras de comercio, embajadas y demás zarandajas colaboren para posicionar nuestro país allá donde queramos, ya que tenemos lo más difícil: producto.
Las mesas del Hotel Ritz sí que estaban optimizadas para este desayuno organizado por el Foro de la Nueva Economía. Habíamos (como dice un amigo) 12 almas sentadas en una misma mesa para disfrutar un zumo de naranja con sabor limón.
El presidente de Freixenet afirma que no hay plan B a la independencia, pero sí debe fomentarse un diálogo con 23 puntos que reclama el presidente de la Generalitat, Artur Mas, siempre y cuando esté dentro del marco constitucional. También descarta la deslocalización, no solo de su empresa, sino de multinacionales porque Cataluña no se va a separar de España.
No puedo evitar destacar el duelo de altura que vi entre Jesús Núñez, vicepresidente de la CEOE y el profesor Ramón Tamames. Ambos podían ser la imagen del tinte Farmatint brillo de color y no sabría si decidirme por el negro ala de cuervo de Don Jesús o el cerveza tostada de Don Ramón.
No sé qué tinte me gusta más, si el de Núñez o el de Tamames.No sé qué tinte me gusta más, si el de Núñez o el de Tamames. - Foto: JUAN LAZARO Entre los asistentes se encontraba en primera posición de firmes la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, que desayuna como un pajarito. Igual que el que fuera presidente del Consejo Superior de Cámaras de Comercio, Javier Gómez Navarro, que está, como dicen en Galicia, de buen año. Sí que se encontraba en la sala Esperanza Aguirre, que es el flamante fichaje de una consultora para allanar las relaciones entre los empresarios catalanes y los madrileños. Entiéndanme que hablamos solo de política con mayúsculas, pues las cosas en este ámbito están para hacer pocas bromas. Joan Rosell, presidente de la patronal y más tibio en sus declaraciones sobre el vendaval independentista, puso pies en polvorosa casi a la misma velocidad que el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz que decidió no acudir con su amigo, el pequeño Nicolás.
Al que vi muy tranquilo es al exministro y expresidente de Endesa, Rodolfo Martín Villa, imputado por los crímenes del franquismo por parte de una jueza argentina. Diré, para concluir esta crónica y con todos mis respetos para las víctimas del régimen anterior, que todos los juristas a los que les he preguntado por este asunto me dicen que no tiene ni pies ni cabeza esta denuncia (me cuentan que es propia de una argentina), pero sí una alta dosis de enredo y de ganas de figurar.


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‘Espe’ y Rosell ríen por la forma tan diferente que tienen de ver las relaciones Barcelona-Madrid. - Foto: JUAN LAZARO