Más vigilancia al aparcamiento irregular en la calle Miranda

F.L.D.
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Estudiará las horas de más tránsito de la estación de autobuses para evitar que los coches se suban a la acera

Rara es la vez que un coche no esté subido a la zona peatonal frente a la terminal. - Foto: Alberto Rodrigo

Un domingo, sobre las seis de la tarde, es una hora punta en la estación de autobuses de Burgos. En ese momento coinciden llegadas y salidas de coches de línea con gran afluencia de viajeros, como los que llevan a ciudades cercanas como Salamanca, Valladolid, Logroño o Madrid. Que es un momento cumbre no solo se nota en el gentío que llena la terminal, sino también en la fila de vehículos cuyos conductoras optan por la más cómoda de las opciones a la hora de aparcar: dejarlo encima de la acera. Hace un año, el anterior equipo de Gobierno municipal encabezado por Javier Lacalle optó por alargar la zona peatonal en ese tramo de la calle Miranda y eliminar once plazas de estacionamiento. El objetivo era, dijo el anterior alcalde, "ganar espacio para el viandante". Los coches, por su parte, verían limitada su presencia a una mera carga y descarga. La primera de las premisas puede que se haya cumplido. La segunda, solo hace falta darse una vuelta para comprobar que no. No es de extrañar, por tanto, que la Policía Local tenga pensado reforzar las labores de vigilancia en esta zona. 
El estacionamiento irregular frente a la estación de autobuses no solo vive momentos álgidos en horas de mayor afluencia de viajeros, sino también en franjas de reparto. No en vano, en la calle Miranda se ubican varios bares, comercios y el Mercado Sur. Así, camiones, coches y furgonetas no dudan en aparcar encima de la acera, bien sea de una manera testimonial, como ocurre a la altura de la terminal, o invadiendo completamente la acera. La falta de aparcamiento, un problema que ya sufría esta zona antes de la obra, también ha derivado en un incremento de la doble fila, sobre todo a la altura del Alimerka, donde la calzada es más ancha. 
Es cierto que, a priori, el peatón gana espacio con una acera más ancha a la altura de la estación, pero las costumbres siguen demasiado arraigadas y si uno pasea por la zona observa que apenas hay viandantes que utilizan esa parte construida hace un año y siguen caminando junto a los edificios. Si encima algunos coches deciden invadirla, el perjuicio es mayor. 
Hasta el momento no se había puesto especial énfasis en intentar evitar que se produzcan estas situaciones de aparcamiento irregular en la calle Miranda, pero desde la concejalía de Seguridad Ciudadana están decididos a hincar el diente a este problema que, lejos de mejorar, empeora. 
Así pues, la concejala encargada, Blanca Carpintero, reconoce que la "situación es complicada" pero asegura que la Policía Local ya está estudiando en qué horarios de salidas y llegadas de autobuses se produce con mayor frecuencia para "reforzar la presencia en esas franjas en las que se pueden generar más problemas de estacionamiento".