Mossos "camuflados" alertaban de la llegada de policías

Europa Press
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Los Mossos vigilaban los movimientos de la Policía Nacional - Foto: SEÑAL DE TV DEL TRIBUNAL SUPREMO

Cuatro policías nacionales que actuaron en colegios de Barcelona para impedir la celebración del referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017 han descrito este miércoles en el juicio por el proceso independentista en Cataluña que sospecharon que Mossos d'Esquadra "camuflados" con dispositivos de radiotransmisión auriculares (pinganillos) alertaron a los ciudadanos que estaban en un centro de votación de la llegada de las unidades policiales para que se "organizasen". 
El primero en relatar este suceso ha sido un inspector de la Comisaría General de Información desplazado a Cataluña para el 1-O para coordinar la intervención en los colegios del distrito de Les Corts y Sabadell. Ha señalado que desde el primer momento le llamó la atención que en los centros electorales siempre hubiese congregada una "masa ingente" de personas, incluso después de haber votado. 
Fue en la Escuela Pau Romeva de Barcelona en la que se comprobó que los concentrados se avisaban entre ellos de "viva voz" de que la Policía estaba a punto de llegar al centro para así poderse organizar y cerrar el colegio con el objetivo de impedir la actuación policial. Los cuatro testigos han destacado que, además, el acceso a la calle en la que se encuentra el centro estaba cortada por dos vehículos logotipados de Mossos d'Esquadra. 
Esto provocó que la Unidad de Intervención Policial (UIP) --antidisturbios-- tuviese que acceder a la zona "en sentido contrario" y que una veintena de personas saliese de la "masa" aproximándose a ellos con cascos de moto, cadenas, palos y pasamontañas. Según han constatado ante el tribunal, a preguntas del fiscal Javier Zaragoza, los propios agentes que iban informando de la situación en la que estaba el colegio antes de intervenir, se marcharon hacia la parte trasera del colegio cuando un compañero les puso "a salvo" ante el acercamiento de los concentrados.
Allí, en la parte de atrás del colegio Pau Romeva, detectaron a dos personas "vestidos con ropa convencional", que llevaban "medio de transmisión ocultos", "botas tácticas", defensa extensible escondida e incluso "armas cortas". Los testigos han apuntado que tenían una "actitud vigilante sobre lo que pasaba en el colegio e iban dando comunicación". 
Cuando terminó la actuación en el colegio, se metieron rápidamente en un coche, cuya matrícula se comprobó que pertenecía a la Presidencia de la Generalitat de Cataluña, y "salieron a la carrera" persiguiendo el convoy policial, han subrayado. 
Para el inspector de la Policía responsable de la actuación este hecho confirma sus sospechas de que los Mossos d'Esquadra estaban "vigilando" los movimientos de la Policía para avisar a los concentrados. "Ahí está el titular", ha advertido durante su declaración, una vez que ha concluido su relato. 
Si bien, a preguntas del abogado Javier Melero, que defiende al exconsejero de Interior Joaquim Forn, dos de los testigos no han querido apuntar directamente hacia la policía catalana. Uno de ellos ha indicado que desde su posición no pudo apreciar a quien estaban informando estas dos personas a través de los pinganillos, aunque ha añadido que por su "experiencia eran policías". 
En el interrogatorio de otro de los testigos, Melero se ha referido a estas dos personas como "mossos", a lo que el agente ha replicado que él no los ha identificado en ningún momento como miembros de ese cuerpo.  

 

Suspensión del juicio

 

El juicio se ha visto interrumpido apenas diez minutos después de iniciarse la sesión de este miércoles por la indisposición de un funcionario, lo que ha obligado al presidente, el magistrado Manuel Marchena, a llamar al médico forense y desalojar la sala. 
En este momento se encontraba declarando un inspector de Policía de la Comisaría General de Información de Madrid, que fue el encargado de los llamados "no uniformados", los equipos de policía judicial encargados de incautar el material del referéndum ilegal en los centros de votación el 1 de octubre de 2017. 
El testigo se encontraba describiendo la actuación policial en Sabadell (Barcelona), en el colegio Nostra Llar, cuando el magistrado Antonio del Moral ha avisado a Marchena de la indisposición del funcionario y el presidente ha decidido interrumpir el interrogatorio del fiscal Javier Zaragoza, explicando a todos los presentes que "Paco" necesitaba asistencia. 
El presidente del tribunal se ha puesto de pie y ha pedido la asistencia del médico forense, sin que en dicho momento se pudiera ver en las pantallas por las que se retransmite el juicio hasta la biblioteca del Tribunal Supremo, donde es seguido por los periodistas, qué tipo de incidente había ocurrido con el citado funcionario. 
La sesión ha estado interrumpida durante unos diez minutos. Marchena ha ordenado al público que desalojara la sala, si bien los acusados y sus respectivos abogados han podido permanecer dentro. Allí han esperado mientras los médicos atendían a Paco, quien ha sufrido un espasmo, según han informado después fuentes jurídicas. 
Una vez recuperado el trabajador del Supremo, los magistrados y el público han regresado a la sala, y los periodistas que siguen el proceso a la biblioteca, y se ha reanudado la sesión. Nada más sentarse, Marchena ha explicado a los presentes que "Paco es una pieza indispensable en el desarrollo de la infraestructura de esta vista y se ha sentido indispuesto", pero que "afortunadamente ya está bien". 
Tras retomarse el interrogatorio del fiscal, incluso el inspector de Policía que ha declarado como testigo se ha acordado del funcionario y ha transmitido su alegría por el buen estado "del señor Paco, que menudo susto ha dado a todos los presentes".