Sacyl ofrece la cabeza de la gerente si no hay dimisiones

A.G.
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Sacyl ofrece la cabeza de la gerente si no hay dimisiones - Foto: Alberto Rodrigo

El consejero de Sanidad, Antonio Sáez, llamó a mediodía de ayer al presidente del Colegio de Médicos y le pidió que frenara el cese de los responsables de los centros de salud. De momento, la decisión se ha pospuesto

La dimisión de la gerente de Atención Primaria, Aser Morato, podría materializarse a principios de la próxima semana -incluso mañana mismo- si el consejero de Sanidad, Antonio Sáez Aguado, cumple su parte del acuerdo verbal al que llegó ayer con el presidente del Colegio de Médicos, Joaquín Fernández de Valderrama. Como ya había avanzado él mismo en Burgos, Sáez Aguado llamó por teléfono a Fernández de Valderrama para intentar encauzar la crisis que viven los médicos de Familia de la provincia y le pidió que frenara la anunciada dimisión de los coordinadores de los centros de salud de la provincia, que hasta ayer era inminente. A cambio, su propuesta fue que la actual responsable deje su puesto, a pesar de que en su última visita a Burgos, el pasado viernes, argumentara que la permanencia o no de Morato no afectaba a las cuestiones prácticas que se tienen que abordar «como las guardias de los centros urbanos o el desplazamiento a los consultorios rurales».
La junta directiva de la organización colegial se reunió de urgencia ayer por la tarde y, según ha podido saber este periódico, decidió trasladar a los coordinadores de los centros de salud la decisión de paralizar la puesta a disposición de sus cargos. No obstante, seguirán recogiendo las firmas de todos ellos a la carta de dimisión que se presentará el viernes en la delegación de la Junta si el consejero no cumple con su palabra.
Como se recordará, los médicos aprobaron en la asamblea celebrada el pasado jueves, 7, romper las negociaciones con la Junta hasta que no se produjera el cese del equipo de la Gerencia de Atención Primaria, algo que se viene solicitando desde hace tiempo y que hasta ahora no se ha producido.
La falta de avances en las negociaciones por la falta de flexibilidad que los facultativos siempre han visto en Morato y su equipo ha sido la razón por la que los profesionales han decidido no volver a sentarse con ellos a tratar de buscar soluciones a las decenas de problemas que ahora vive el colectivo.
Algunas de las demandas de los médicos son la unificación de los servicios de urgencias en un solo punto de la ciudad -que tanta polémica está creando-, una mayor dotación de personal en los centros de salud cubriendo las vacantes con interinidades, eliminar las acumulaciones de tareas de los compañeros (ver a los pacientes de otro médico que no está) y que de forma voluntaria y bien remunerada se pueda hacer esta labor por las tardes. Quieren, además, que se fidelice a los residentes que terminan en Burgos con contratos estables, que se reduzcan los cupos a un máximo de 1.500 tarjetas sanitarias por profesional, que no se no contrate «bajo ningún concepto» a médicos sin las especialidad de Medicina de Familia y que las guardias se paguen adecuadamente.