Las raíces urbanas de los comuneros

SPC / Valladolid
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El catedrático Agustín Bermúdez destaca el papel de las ciudades en la revuelta durante la apertura del simposio internacional

Juan José Garcillán Cristina Borreguero, Juan Zapatero; Luis Alonso Laguna; Agustín Bermúdez, e István Szászdi León-Borja. - Foto: ICAL

Villalar de los Comuneros acoge hasta el miércoles el V Simposio Internacional de Historia Comunera, un encuentro que reúne desde ayer a 17 expertos de trece universidades de todo el mundo, con investigadores del Centro Superior de Investigaciones Científicas, más la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo. El encargado de ofrecer la lección inaugural de esta quinta edición fue el catedrático de Historia del Derecho de la Universidad de Alicante, Agustín Bermúdez, que analizó ‘Las relaciones concejiles castellanas en la teoría y la práctica de la revuelta comunera’. En su exposición, se centró en «la actitud que los comuneros adoptaron frente al regimiento castellano, puesto que para conseguir realizar los ideales comuneros era imprescindible controlar el poder municipal». 
Según detalló, «desde un punto de vista sociológico los comuneros es un movimiento fundamentalmente de raíz urbana, y por tanto el control de las ciudades era decisivo para ellos». Bermúdez expuso las fórmulas que se aplicaron a la organización de las localidades comuneras, contrastó esa planificación con los programas ideológicos comuneros. «Aunque parezca paradójico, porque estamos hablando de un periodo de la historia de dos años fundamentalmente, la cantidad de problemas que hubo es muy grande. Parece increíble cómo un terreno tan trillado científicamente suscita tantas publicaciones y cómo todavía está dando de sí el tema para conseguir nuevos enfoques sobre el movimiento comunero», relató en declaraciones a Ical.
Según expuso, «de acuerdo con la tesis de Joseph Pérez el movimiento comunero es una auténtica revolución en su momento, que supuso un cambio y una subversión total del orden político, económico y social del momento». «Eso es algo de una envergadura impresionante, que de haber funcionado hubiera sido el gran primer cambio en el sistema de la monarquía de toda Europa, antes que la inglesa incluso», concluyó.
 
Guerra de las Comunidades. El reto para los próximo días, según expuso el director de la Fundación Villalar-Castilla y León, Juan Zapatero, será «tratar de sacar a la luz la mayor parte de verdad posible» en torno a la Guerra de las Comunidades, aprovechando la «conjunción planetaria del saber comunero» que estos días se cita en el municipio vallisoletano.
En esta ocasión, las ponencias se centrarán en analizar «el papel que jugaron la iglesia y el Estado en el fenómeno de la Revolución Comunera», en palabras de Zapatero, que recordó en la inauguración que el objetivo del Simposio es «profundizar en uno de los acontecimientos de la historia que realmente marcaron como pocos el futuro de lo que entonces era el reino de Castilla y después han sido España y el conjunto de Europa». «El resultado de esa Revolución de las Comunidades marcó el desarrollo de toda la política imperial de aquel momento, y además el conocer esos acontecimientos nos permite también situarnos y reflexionar sobre la realidad de hoy en día», recalcó. 
El director de la Fundación resaltó que «pocas veces como en este caso los acontecimientos históricos se han interpretado y reinterpretado tantas veces por la política actual». Así, comentó que las comunidades de Castilla y el fenómeno que conllevaron «han sido objeto de interpretación y de utilización por corrientes políticas muy distintas y por historiadores en sentidos muy diversos».
Por su parte, el alcalde de Vilallar de los Comuneros, Luis Alonso Laguna, agradeció el apoyo de la Fundación en la organización del Simposio, y destacó que los participantes «tienen una relevancia indiscutible en el campo de la historia y de este momento en concreto». «Hay mucho por descubrir todavía de la historia comunera», resumió.