Asalto por el tejado

A.C.
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Destroza un bar en Arija el mismo ladrón que días antes había sido detenido por robar en el estanco de Cilleruelo de Bezana

Asalto por el tejado

Hace varios días A.H.P., de 47 años, fue detenido tras robar en un estanco de Cilleruelo de Bezana. Los dueños del negocio avisaron a la Guardia Civil tras sorprenderle entrando por una ventana de la planta baja de la vivienda, donde se encuentra el establecimiento. Los dueños viven arriba y el ruido de la rotura del cristal les despertó. Huyó con un buen botín y la Guardia Civil logró detenerle tras sufrir un accidente de tráfico cuando se dirigía hacia Arija. Llevaba tabaco, del que no pudo acreditar la procedencia, y una PDA, pero no era todo lo que robó, según los dueños del estanco, que lamentan que al poco ya estuviera de nuevo por la zona, al ser puesto en libertad tras tomarle declaración la juez del Número 1 de Villarcayo.
En la madrugada del sábado al domingo, hacia las dos y media saltó la alarma del bar Ulises, en Arija, pero enseguida dejó de hacerlo y su dueña no le dio importancia. Cuando el domingo se dirigió a su negocio hacia las ocho de la mañana se lo encontró con numerosos destrozos y un agujero en el tejado. El autor fue A.H.P., que había vuelto a actuar y que ha sido reconocido por la Guardia Civil gracias a las imágenes de las cámaras del local. Los agentes han iniciado una intensa investigación, pero de momento no han dado con este hombre, con raíces familiares en la zona, pero afincado habitualmente en Vizcaya. Algunos vecinos creen que pudo pernoctar escondido en los vagones aparcados en la estación del ferrocarril de la Robla en Arija, pero tras la búsqueda solo se pudieron localizar algunas de las botellas que había robado en el Ulises.
barra de uña y martillo. El asaltante se llevó ron, güisqui o coñac y unos 50 euros en cambios de la caja registradora. Pero lo peor, como explica Marimar Arnaiz, la dueña del negocio, son los graves daños que le causó, porque para coger los 50 euros destrozó la caja registradora. Se encaramó al tejado subiéndose a las mesas de la terraza apiladas en la parte trasera del bar y ayudándose de una barra de uña y un martillo hizo el agujero por el que penetró en el negocio. Se dio un fuerte golpe al caer al suelo, según atestiguan las grabaciones, pero continuó con su plan.
Nadie oyó nada, dado que el bar está en un local aislado y sin apenas vecinos cerca. A punto estuvo de causar un incendio en el negocio, según relata Arnaiz, porque con sus maniobras descolgó el contador de la luz que comenzó a lanzar chispazos. Asimismo, rompió un ventilador de techo que salió volando e impactó contra el botellero del bar, además de romper varios cables, lo que dejó el local sin electricidad y previsiblemente sin la alarma. Una vez dentro, el ladrón también roció un extintor en el local para rematar la jugada, aunque tuvo tiempo incluso de comerse unas magdalenas. La hostelera arijana dice estar "indignada por los daños que me ha causado". El domingo, el Ulises cerró sus puertas, pero ya ha vuelto a abrir con el agujero provisionalmente tapado con unas tablas y una lona, mientras A.H.P. sigue siendo buscado por las fuerzas de seguridad. Lo curioso es que sobre este hombre pesaba una orden de búsqueda y detención de un juzgado de Santander, según informó ayer la Comandancia de la Guardia Civil de Burgos. A pesar de ella también fue puesto en libertad, posiblemente a la espera de que se instruyan diligencias y sea juzgado. Mientras tanto, en la zona noroeste de la comarca están alerta ante nuevos acontecimientos.
En fechas recientes ha habido  robos en un negocio y en chalés de Arija, pero nada acredita que el autor haya sido el mismo asaltante del estanco y el Bar Ulises.