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La industria recupera el pulso

SPC
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El tejido productivo muestra un importante crecimiento interanual del 26% hasta mayo, con unas enormes desigualdades entre sectores, lo que le coloca en niveles que no se registraban desde 2019

La industria recupera el pulso - Foto: Mailson Pignata

Después de un año y medio muy complicado para el tejido productivo nacional ante los efectos adversos provocados por la pandemia de la COVID-19 y las restricciones para evitar los contagios, la actividad industrial comienza a recuperar ya los niveles que registraba en los primeros meses de 2020. El sector manufacturero parece que retoma la normalidad y vuelve a cifras de crecimiento de hace dos años, aunque hay que señalar que lo hace de una forma muy desigual, ya que hay segmentos que están atravesando aún un momento económico muy complicado.

Para la mayoría de las compañías han sido los peores meses que recuerdan en su historia y en los que se han visto impotentes ante unas circunstancias que no dependían de ellos, sino de medidas restrictivas y de paralización de actividad contra lo que nada podían hacer. 

En este contexto, la industria sacaba pecho el pasado mes de mayo y registraba un crecimiento interanual del 26%, lo que le situaba en niveles que no se veían desde 2019 por primera vez desde que empezó la crisis del coronavirus, según los últimos datos que ha publicado el INE.

Sin embargo, no todo lo que reluce es oro ya que, por ejemplo, mientras la producción de bienes de consumo o de material eléctrico está disparada en España, sectores como el automóvil, que representa un 10% del PIB, o el de la moda atraviesan momentos muy difíciles, no solo por falta de ventas y de volumen de negocio, sino también ante una situación de escasez que están padeciendo en el suministro de materias primas o de semiconductores. 

El INE revelaba que la actividad manufacturera creció un 4,3% entre abril y mayo, registrando el mayor avance mensual desde julio del año pasado, aunque los datos ponen de manifiesto la enorme heterogeneidad. Así, por ejemplo, la fabricación de material y equipo eléctrico subió un 11,2% desde 2019, la de productos minerales no metálicos un 7,1% o la industria textil de elaboración de tejidos en bruto se disparó un 6,3%. En el lado contrario de la balanza, la fabricación de cuero y calzado se hundió un 29%, la confección de prendas de vestir un 28,4%, la de vehículos un 26,6% o la de artes gráficas y grabados un 19,2%.

Los economistas consideran que hay múltiples factores que pueden explicar estas grandes diferencias. Aunque la demanda está recuperada en términos globales, las preferencias de los consumidores están muy alteradas respecto a los comportamientos anteriores a la pandemia. Otro factor que señalan los analistas es la escasez y, en consecuencia, la subida de precios que está frenando la recuperación e, incluso, la paralización de líneas de montaje, ERTEs y desempleo.

Asimismo, el desequilibrio entre la oferta y la demanda provoca una creciente tensión en la inflación que amenaza con laminar el ahorro acumulado durante el confinamiento.

El dato objetivo de que la industria recupera el pulso es el crecimiento interanual de creación de empresas que ascendió en mayo hasta las 9.570, lo que supone un incrementó del 152,4% que el Instituto Nacional de Estadística (INE) explica en que el estado de alarma vigente en mayo de 2020 provocó que la constitución, ampliación o disolución de sociedades fuera «excepcionalmente baja».

En paralelo, un total de 1.720 sociedades mercantiles se disolvieron, un 256,8% más que en el mismo mes de 2020, la mayoría (el 78,8%), voluntariamente, mientras que el resto lo hicieron por fusión (6,4%) o por otras causas (14,8%).

Para la constitución de las 9.570 empresas creadas en mayo se suscribieron 333,2 millones de euros, más del doble que en el mismo mes de 2020, mientras que el capital medio invertido, que se situó en 34.822 euros, bajó un 8,7% en tasa interanual.

Por su parte, el número de sociedades mercantiles que ampliaron capital en el quinto mes del año se incrementó un 98,4% en tasa interanual, hasta las 2.518 empresas.

La inversión económica suscrita en dichas ampliaciones superó los 1.132,8 millones de euros, cifra que casi duplica la de mayo de 2020, mientras que el capital medio fue de 449.891 euros, un 0,3% más en tasa interanual.

Las compañías del sector industrial tienen sus ojos puestos en la llegada de los fondos europeos en los que ven una gran oportunidad para ser más competitivas y elevar su peso sobre el PIB. 

Optimismo

En este sentido, los empresarios muestran su optimismo con la rapidez que están recuperando sus niveles de productividad y de ventas y, de hecho, consideran que el camino del desarrollo sostenible requiere aún mucha ambición y grandes inversiones en el desarrollo de soluciones tecnológicas.

Finalmente, sostienen que la digitalización puede ejercer un potente impacto positivo en términos de seguridad, fiabilidad, productividad y, sobre todo, competitividad.