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Cabezón de la Sierra, un escenario de película

R.E.C.
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Se cumplen 50 años del rodaje de 'Las Petroleras', protagonizada por Brigitte Bardot y Claudia Cardinale. Una serie de actos, entre ellos la visita a la localización del rodaje y una exposición, recuerdan este acontecimiento en la localidad

El público atiende a las explicaciones del cineasta Víctor Matellano (i.) y Diego Montero, de la asociación Sad Hill. - Foto: Christian Castrillo

Todo un evento. Así se puede catalogar lo que ocurrió hace ahora 50 años en el municipio de Cabezón de la Sierra. Esta pequeña localidad ha querido evocar de la mano de las asociaciones culturales Sad Hill y Colmenar Viejo Tierra de Cine, junto a la entidad Burgos Film Commission, el rodaje de la película Las Petroleras (1971).

El lugar no podía ser más castizo y la producción más internacional, liderada por el cinematográfico francés Christian-Jaque, con Brigitte Bardot y Claudia Cardinale en los papeles protagonistas de un paródico western con toques de erotismo y secuencias de desnudos.

«Este western a la femenina tiene una doble lectura. Por un lado, la explotación puramente de cuerpos entre dos divas entendidas como dos sex-symbols de la época. Pero por otro lado, para hacer eso convierten al resto de personajes masculinos en ridículos. Visto ahora, son ellas las que deciden y mandan. Son ellas las empoderadas», afirma Víctor Matellano, director de cine y teatro, además de escritor cinematográfico.

Claudia Cardinale y Brigitte Bardot rodaron en 1971.Claudia Cardinale y Brigitte Bardot rodaron en 1971. - Foto: Fede

Decorado. En plena Sierra de la Demanda se consiguió ambientar el viejo Oeste estadounidense con decorado y aderezos propios, sobre todo a lo referente a la caballería, que se mantuvo en pie durante su filmación a finales de junio y prolongada durante los meses de agosto y septiembre por un cambio en la dirección, que supuso también una modificación en su deriva temática.

Durante la visita guiada a los lugares del set, los visitantes pudieron comprobar que apenas queda nada de la ornamentación utilizada, con la excepción de un tramo de vía y algunas tapias de ladrillo de la estación.

Desde que en agosto de 1927 se inauguró el primer tramo del ferrocarril Santander-Mediterráneo, entre Burgos y Cabezón de la Sierra, con la asistencia de quienes fueran en aquél entonces jefe del Gobierno, ministro de Fomento y arzobispo de la Diócesis, no se recordaba un acontecimiento de tan relevancia pública en esta ya desaparecida línea férrea. La expectación y el revuelo mediático que se formó era propio del glamour de las estrellas de cine.

Así lo evoca Francisco Azúa, actual alcalde de Salas de los Infantes, que recuerda bien cómo unos fotógrafos de Europa Press fueron sacados del rodaje de malas maneras a petición de Bardot quien, apunta Azúa, «era muy arisca y mal educada». Ese hecho permitió que él, con tan sólo veinte años por entonces, fuera el único con una cámara de fotografía. «Alguna de las fotos que circulan por ahí están hechas por mí», declara con cierto orgullo.

El resultado de aquella producción tiene un impacto en la actualidad, como asegura Víctor Matellano, que a la huella económica y a la cuestión de autoestima y orgullo local se le suma la del turismo cinematográfico, como es el caso de Las Petroleras, con la visita a la localización del rodaje y a la exposición Las Petroleras en Burgos que permanecerá en el Teatro Gran Casino de Salas de los Infantes durante todo el mes de septiembre para posteriormente recaer en diferentes localidades de la comarca.

Para otros, como Daniel Carlos López, procedente de Cabezón de la Sierra, acercarse al set donde se rodaron algunos de los escenarios de esta película, supone rememorar sensaciones y emociones como las que tiene de su padre, ferroviario de profesión, cuando cobijó en su cochera en un día de lluvia a los caballos que participaban en la película mientras abrevaban en el pilón del pueblo. «Lo vivía con mucha emoción y nos relataba curiosidades del rodaje», afirma.