Grisaleña inicia la campaña de captación de olor

S.F.L.
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A partir de ahora, todos los vecinos que quieran aportar su muestra tendrán que pedir cita previa

Es muy importante evitar en todo lo posible el contacto con las personas y con las muestras de olor. - Foto: S.F.L.

La campaña de captación de las muestras de olor de los vecinos de Grisaleña se ha iniciado con la aportación de diez de sus vecinos más longevos. Desde ahora, todos aquellos que quieran participar en  el proyecto pionero a nivel mundial, deberán pedir una cita previa para que Aitor Goikoetxea, alcalde de la localidad e impulsor de la idea, les atienda.
El procedimiento es muy sencillo. Consiste en recoger la toma de olor lo más pura posible de cada  individuo. Para ello, previamente  las personas tendrán que ducharse o bien lavarse muy bien las manos hasta la altura de los codos. No se deben utilizar perfumes, cremas, suavizantes para el pelo... en definitiva, todo tipo de productos que alteren la esencia de cada uno aproximadamente cinco o seis horas antes de tomarse la muestra. A cada sujeto se le hará entrega de una gasa esterilizada que tendrá que tener en las manos durante unos minutos. Es recomendable también que la restrieguen por los brazos y el cuello, porque es donde mayor olor se acumula. Una vez realizados estos pasos y con cuidado de que la prueba no toque nada, se almacenará en un bote aséptico que irá etiquetado con un código, que será la referencia de cada donante.
Tras el fallido rescate de una mujer en Briviesca el pasado mes de febrero, en el que Goikoetxea fue partícipe, al alcalde se le ocurrió la idea de diseñar un protocolo de actuación en el pueblo para que en caso de que una persona se extravíe, a parte de llamar a la Guardia Civil y Bomberos, cualquier unidad de rescate con perros pueda también participar. Con el aroma de cada ciudadano, los canes de búsqueda  pueden trabajar con mayor rapidez. «De esta manera se acelera mucho el proceso y se ganan muchas horas, cosa que en una actuación de este tipo es vital», declara el regidor. Según el promotor del proyecto, «la gran mayoría de unidades de rescate» del país se han puesto en contacto con él interesados en colaborar con Grisaleña. «No nos esperábamos que la idea tuviera tanta repercusión. Gracias a esto, el pueblo es ahora visible, y es un gran logro», aclara.
A partir del próximo mes la pequeña localidad burebana dispondrá de un centro de formación tanto de instrucción canina como de guías para buscar a personas desaparecidas. La base se ubicará entre Cubo y Grisaleña. La empresa alicantina Megafor Security será la encargada de impartir los cursos que se vayan dando a lo largo del año. En septiembre se ofrecerá uno de adiestrador de perros.