Los concesionarios piden más ayudas directas

L.M.
-

Los profesionales reclaman una «mejor distribución» más centrada en la adquisición de modelos mientras que la industria del metal acoge la iniciativa delGobierno con esperanza y cautela

Los concesionarios esperan remontar las escasas ventas que han firmado durante la pandemia a lo largo del verano. - Foto: Luis López Araico

Los concesionarios burgaleses recibieron ayer con alegría pero con un poco de decepción el Plan de Impulso de la Cadena de Valor de la Industria de la Automoción que presentó elEjecutivo de PedroSánchez, y que ha llevado varias semanas de negociación con el sector. Las matriculaciones llevan ya más de un año en caída libre y el parón de la actividad productiva como consecuencia de la pandemia de la COVID-19 no ha hecho sino agravar y resquebrajar aún más las costuras de uno de los principales sectores de la economía provincial y nacional.
El presidente de laAsociación de Concesionarios de Automóviles de Burgos, Carlos Arce, admitió su alegría por la iniciativa, pero no obstante aseguró que era partidario de «una mejor distribución» del dinero, especialmente para la compra de vehículos. Arce se esperaba que la ayuda para la adquisición tuviera un papel más protagonista dentro del paquete de 3.750 millones de euros, y más que prestaciones de entre 4.000 y 800 euros, abogó por otro tipo de planteamientos. «Bienvenidas sean las ayudas, pero quizás apostar por unIVA reducido a eléctricos o con bajas emisiones como una medida temporal más larga y firme», indicóArce. «¿Cuando se acabe el presupuesto qué vamos a hacer, esperar a que inyecten mas dinero?Si bajas impuestos es un claro signo de apuesta por un modelo (eléctrico o híbrido)», aseguró el presidente de Aconauto Burgos. También apostó CarlosArce por una tasa de emisiones que grave con más dinero a los vehículos que contaminen más. «Vamos a ser cautos, esperar que se cumpla todo lo que han dicho y que empiece cuanto antes», indicó. El anuncio delGobierno se divide en cinco grandes pilares: renovación del parque móvil -en Castilla y León alcanza una media de 12,7 años, una de las más altas de todo el país según Aconauto-, inversiones para impulsar la sostenibilidad, I+D+i; fiscalidad para impulsar la competitividad y medidas en el ámbito de la formación y cualificación profesional. «3.750 millones en tres anualidades y compartidos con la industria ya no parece tanto dinero para reactivar el sector», lamentó Arce.

[más información en la edición impresa]