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Año y medio de rifirrafes

Agencias
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Año y medio de rifirrafes - Foto: EUROPA PRESS/O.CAÑAS.POOL Euro

La relación entre PP y Ciudadanos en Madrid no fue fácil prácticamente desde el primer minuto y es que las negociaciones para formar Gobierno se extendieron de mayo a agosto. Ambos partidos necesitaban a Vox para apoyar su legislatura, pero los naranjas se negaban no solo a aceptar algunas de sus exigencias, sino incluso a sentarse con ellos para dialogar. Finalmente el partido que lidera en la región Rocío Monasterio rebajó sus peticiones y renunció a pedir la derogación de las leyes LGTBI para avalar el Ejecutivo formado por el PP y Cs.

Las primeras discrepancias con la coalición en el poder llegaron con el nombramiento de los consejeros y, a partir de ahí, fueron constantes los desacuerdos, en su mayoría relacionados con la exposición ante los medios y los anuncios que ambos partidos hacían de sus departamentos, casi siempre de espaldas a su socio.

Mientras la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, declaraba que veía «dos gobiernos en uno», populares y naranjas escenificaban su distancia votando de manera distinta en la Asamblea. La pandemia agrandó las diferencias La competencia de Sanidad era del PP y Ayuso era quien tomaba las decisiones, en ocasiones sin informar a su vicepresidente y portavoz, Ignacio Aguado.

El mayor incendio se produjo debido a la crisis de las residencias de mayores, cuya competencia recaía en Políticas Sociales, consejería de Ciudadanos que dirigía Alberto Reyero. Madrid es la comunidad donde más mayores murieron en primavera en estos centros. En números absolutos fallecieron 5.954 mayores por COVID dentro de las residencias madrileñas. Esa cifra, además, no incluye a los enfermos de coronavirus que fueron derivados a los hospitales. Ayuso quiso cesar al consejero, pero Aguado lo frenó, aunque este acabo dimitiendo meses después. Se hizo entonces más sonora la posibilidad de convocar elecciones, aunque no llegó a producirse en ese momento.

En la desescalada, los anuncios a los medios volvieron a ser el foco del conflicto, con el vicepresidente adelantándose en sus declaraciones al propio consejero de Sanidad.

Al comienzo del año, ambos socios parecían haber firmado momentáneamente la paz con la presentación de un acuerdo entre PP y Ciudadanos de cara a los Presupuestos regionales, que necesitaba el visto bueno de Vox.

La semana pasada, Ayuso y Monasterio avanzaban la negociación, lo que escenificaron con un encuentro en la cafetería de la Asamblea de Madrid, al margen de Cs. Casi a la vez, dentro del Pleno de la Asamblea, la formación naranja anunciaba una Ley de Igualdad sin que el PP lo supiera.