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Obras contra reloj para preparar la vuelta al cole

B.G.R
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La Junta actúa en 15 centros de la capital para mejorar ventanas, sistemas de calefacción, vallados, tejados o habilitar nuevas aulas

En el Diego Porcelos se están habilitando dos aulas en la antigua vivienda del conserje para los alumnos del nuevo ciclo de FP Acondicionamiento Físico. - Foto: Jesús J. Matías

El fin de las clases en junio da paso a la entrada de operarios y máquinas en los centros educativos. Es el momento de poner a punto sus instalaciones, aprovechando las vacaciones estivales, con obras menores pero necesarias que tanto colegios e institutos esperan con empeño cada verano a la vista de que el tiempo pasa factura a los edificios. A tal solo 15 días de que comience el curso (el 10 de septiembre en Primaria y el 15 en Secundaria), el trasiego de trabajos continúa, mientras la autoridades educativas confían en el «compromiso» de las empresas de que las actuaciones acaben en plazo.

Estas se alargan en mayor o menor medida dependiendo de las características de la intervención y del momento en el que se ha contratado. No es lo mismo cambiar ventanas que reformar una cubierta, como es el caso del colegio Alejandro Rodríguez de Valcárcel, en el que hace dos semanas comenzaron a cambiar la teja antigua por paneles metálicos aislantes en uno de sus dos edificios. En el Jueces de Castilla ultiman la nueva calefacción, que se ha sustituido por una de gas debido al deterioro que presentaba la de gasoil. También se ha terminado el cambio de ventanas en 6 clases, aunque siguen a la espera de que el Ayuntamiento atienda su petición de renovar los baños del inmueble anexo al central.

Las obras de reforma, mejora y sustitución corresponden a la Consejería de Educación, que cada año incluye un listado con las actuaciones a realizar. En esta ocasión, está interviniendo en 15 centros de la capital, a los que se suman otros 25 repartidos por distintos puntos de la provincia. El presupuesto destinado a este fin supera los 2,2 millones de euros, con partidas que rondan, en líneas generales, los 50.000 euros por instalación.

Esa cuantía es la que ha costado la sustitución de parte del vallado del colegio Ribera del Vena, lo mismo que la adecuación del hueco de una escalera para instalar (ya el próximo verano) un ascensor en el Río Arlanzón. La renovación de las ventanas es uno de los trabajos más repetidos, aunque se ejecuta por fases. En el Fernando de Rojas se han cambiado 32, aunque reclaman también arreglos en los patios, sin olvidarse de la petición al Ayuntamiento (que debe ocuparse de la conservación de los edificios) de construir una rampa en un deteriorado bloque de escaleras.

En el caso de los institutos, las empresas disponen de algo más de tiempo y se afanan en distintas tareas. En el Diego Porcelos se trabaja en habilitar dos aulas en la antigua vivienda del conserje. Se trata de nuevos espacios que acogerán a los alumnos del ciclo de FP Acondicionamiento Físico que estrenará el centro el próximo curso. Sin fecha por el momento de finalización, en el Diego Marín Aguilera continúan las tareas de mejora de las fachadas de dos de sus edificios, con un coste de 270.000 euros financiado con fondos europeos.

Una actuación similar está proyectada en el Félix Rodríguez de la Fuente, con un presupuesto aún mayor (717.518 euros) y que sí que estaba incluida en el programa para este verano. Sin embargo, las obras aún no han comenzado, aunque fuentes oficiales aseguran que lo harán en breve y que su desarrollo no interferirá en la actividad docente al centrarse en el exterior. 

La relación de centros en la capital objeto de atención por parte de la Junta se completa con el Antonio Machado (nueva caldera); Padre Manjón (ventanas); Solar del Cid (carpinterías); Diego de Siloé (nuevas aulas); López de Mendoza (aseos del polideportivo); antigua escuela de artes (paramentos), y Camino de Santiago (cubiertas).