De la Rosa regularizará los chamizos para más seguridad

J.M.
-

El alcalde quiere importar a Burgos una ordenanza similar a la de Pamplona. En la ciudad navarra se establecen límites horarios, dimensiones y aforo máximo

De la Rosa regularizará los chamizos para más seguridad - Foto: Alberto Rodrigo

«No podemos esconder la cabeza como el avestruz». De esta manera se refiere el alcalde, Daniel de la Rosa, a la proliferación de chamizos por la ciudad y a la necesidad de establecer un marco normativo que garantice la seguridad de los jóvenes que alquilan locales para pasar su tiempo libre. Pero al mismo tiempo, para conseguir también respetar la tranquilidad de los vecinos que viven junto a estos espacios.
De la Rosa detalla que en alguna ciudad como Pamplona ya disponen de una ordenanza en la que se regulan lo que denominan como locales de ocio menor y el objetivo es exportar esta idea, con sus particularidades propias, a la capital burgalesa.
«Se puede interpretar equivocadamente» ya que hay quien puede pensar «que lo que haces es tolerar» actividades de ocio poco saludables o que esos lugares «sean un nicho de consumo de lo que sea». Pero el objetivo, tal y como defiende, es muy distinto ya que lo que se persigue es que los jóvenes que decidan alquilar un chamizo estén en un lugar «seguro y no se arriesguen a que pueda pasar cualquier desgracia».
La ordenanza de Pamplona, que surgió a imitación de otras normativas de municipios de Navarra, establece la obligatoriedad de que estos locales cuenten con medidas de prevención y protección contra incendios y con óptimas condiciones de salubridad e higiene. Y si no cumplen estos requisitos, y otros que también se establecen, se les deniega la licencia. En caso de saltársela, lo que se hace es interponer sanciones por vulneración de la legalidad.
Aunque en Burgos aún no se ha comenzado a trabajar en un texto de este tipo y en el equipo de Gobierno no se marcan plazos para su aprobación, las líneas maestras podrían no diferir demasiado de lo que ya existe en otros lugares.
En Pamplona, por poner el ejemplo que se ha tomado como referencia, se establecen limitaciones horarias a este tipo de locales de uso privado. Se permite su uso entre las 9 de la mañana y las 12 de la noche de lunes a viernes y los fines de semana se alarga la posibilidad de que estén ocupados hasta las 2.30 de la madrugada. Eso sí, se contempla excepciones para las fiestas patronales y también en Navidad.
Para evitar que proliferen muchos locales de este tipo en una zona concreta de la ciudad, la ordenanza detalla que la distancia mínima entre chamizos tiene que ser de 100 metros en el casco antiguo y de 50 en el resto de la ciudad. Aclara, además, que solo pueden estar en bajos de edificios y que está prohibido que se ubiquen en parcelas de uso residencial unifamiliar e industrial.
En cuanto a las dimensiones es una exigencia que este tipo de locales no tengan más de 150 metros de superficie construida y la útil (de las zonas de estancia) debe estar por debajo de los 100.
El aforo también es uno de los puntos que marcan este tipo de normativas ya que se establece que puede haber una persona por cada 5 metros cuadrados, excepto a la hora de contabilizar los 20 primeros, para los que se fija que pueda haber un usuario por cada 2 metros.
Ya el anterior equipo de Gobierno sopesó la idea de regularizar este tipo de espacios, pero finalmente desistió de la idea al entender que el Ayuntamiento no puede entrar a regular espacios que son privados y en los que se establece una relación entre particulares. ¿Será ahora posible?