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Ferroli invierte 3 millones para mejorar su rendimiento

L.M.
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El fabricante italiano de radiadores quiere aumentar su producción anual y reducir el uso de materias primas en las instalaciones burgalesas

Ferroli continuará renovando los equipos y la maquinaria para elaborar radiadores. - Foto: Valdivielso

Ferroli, uno de los fabricantes punteros a nivel mundial de radiadores de aluminio, invertirá a lo largo de este 2021 tres millones de euros más en su planta de Burgos. El montante se suma, de este modo, a los cerca de cuatro que ya inyectaron el año pasado. La multinacional italiana pretende, con estos desembolsos, actuar en tres partes muy concretas del complejo: a la producción y al departamento de I+D -donde también se actuó en 2020- se suma este curso, como novedad, inversiones de cara al proceso de digitalización. Con respecto a la fábrica, y que absorbe buena parte de esos tres millones, Ferroli continuará renovando los equipos y la maquinaria para elaborar radiadores. A lo largo del pasado año se sustituyeron dos islas de inyección -una menos de las inicialmente planteadas- por otras más modernas, y en 2021 tocará el turno de tres -dos más la pendiente del 2020-.

«Son máquinas muy eficientes que nos están dando un resultado espectacular, pero que deben ser renovadas cada cierto tiempo», indica Víctor Gómez, director general de Ferroli Burgos. Tal es el valor y la capacidad que tienen estos enormes aparatos que el pasado mayo ha cerrado como el mejor mes en cuanto a productividad desde que la compañía italiana se instaló en el polígono Burgos Este, hace ahora 56 años. En estos momentos cuentan ya con cuatro máquinas nuevas ya operativas y trabajando al cien por cien, con una producción estimada de 11 millones de elementos. Este 2021 cerrarán con siete ya funcionando, lo que aumentará la elaboración hasta los 12,6 millones de elementos anuales, un 15% más. «Son maquinarias muy complejas de instalar, por lo que toman un cierto tiempo hasta que están rindiendo a tope», confiesa Gómez, que espera poder llegar a las nueve islas de inyección renovadas en los próximos años.

Además de renovar los equipos de producción, otro de los objetivos que persigue Ferroli con esta nueva inversión en Burgos es tratar de reducir el consumo de materias primas manteniendo la calidad de sus productos. Para ello se han adquirido dos nuevos moldes de inyección -de 5.000 kilos cada uno- de última tecnología que permitirán ahorrar tanto recursos materiales como energía. «Vamos a poder reducir un 10% el aluminio que no hay que comprar y fundir para fabricar el mismo elemento», explica el director general.

12,6 millones de elementos para montar radiadores elaborará la fábrica de Ferroli en el polígono Burgos Este.12,6 millones de elementos para montar radiadores elaborará la fábrica de Ferroli en el polígono Burgos Este. - Foto: Valdivielso

Como en otros muchos sectores, el alza imparable del precio de las materias primas está poniendo en jaque a muchas industrias. En el caso de Ferroli, el 70% de sus productos es el aluminio, cuyo valor ha crecido un 50% en el último año. A ello se suma el hecho de que la chapa ha duplicado su cotización o el ya conocido aumento del precio de la energía eléctrica. «Este 2021 nos enfrentamos a un problema con la rentabilidad, pagamos una enorme cantidad de dinero por las materias primas y luego no nos garantizan el correcto suministro», indica Gómez, que asegura que ya en septiembre empezaron a denotar esa tendencia hacia arriba. «Todos esperábamos que en marzo se fuera a solventar, pero no ha sido así.Hay una demanda enorme a nivel mundial y las capacidades de las fábricas no están aún equilibradas, lo que repercute en un desfase enorme en los costes», apunta.

Mercados. Este inconveniente, sumado a la pandemia, ha provocado una caída del mercado de compañías en el que se mueve Ferroli de en torno al 25%. No obstante, y pese al notable incremento en 2021 frente al 2020, dado el parón que se produjo en los primeros meses de confinamiento, la fábrica de Burgos mejora en estos momentos también sobre 2019 en cerca de un 10%.Sus previsiones en cuanto a facturación rondan los 95 millones, cuatro más que en 2019 y 13 si los comparamos con los 82 del curso anterior. «Nuestro mercado ya está, a cierre de mayo, en datos de hace dos años.Hemos ganado cuota de mercado, cerrado el mejor mes en productividad y desde finales de junio del año pasado no hemos tenido que volver a aplicar el ERTE», explica. La covid-19 no ha variado la plantilla de Ferroli, que se mantiene en los 130 empleados, 300 en toda España si se suma el centro de producción de Valencia.

Junto a las inversiones más puramente operativas, la multinacional transalpina mejorará de nuevo este año las capacidades y prestaciones del departamento de Investigación + Desarrollo (I+D). En Burgos está formado por ocho trabajadores, cien en todo el grupo, que están ultimando el lanzamiento de dos nuevos productos: el radiador eléctrico hiperconectado (wifi, Google Home, Alexa...) y un prototipo de calentador estanco bajo la marca Cointra. Esta empresa fue absorbida en 2006 por Ferroli y localizada desde Valencia a la capital burgalesa un lustro después. Actualmente apenas quedan empleados que optaron por el traslado desde la ciudad del Turia.

Las visitas de los técnicos, a través de videollamada. Junto al impulso a la producción y los avances en I+D, Ferroli invierte este 2021 para favorecer su proceso de digitalización. De este modo, la compañía italiana piensa lanzar en los próximos días un catálogo digital y dar a conocer su producto estrella: la realidad mixta a la hora de adquirir una caldera.

El proyecto consiste en que la primera visita que suele cursar un instalador para conocer el emplazamiento donde iría ubicado el aparato desaparece. En su lugar, a través de una videollamada, el usuario enseña al operario el lugar. La plataforma de Ferroli logra mediante la realidad mixta medir los espacios y sobreimpresionar la caldera en cuestión para que el cliente pueda ver con claridad, a través de su móvil, el posible resultado final. «Se facilitará mucho el trabajo y se ahorrará mucho tiempo perdido», indica Víctor Gómez.