Limpiarán las riberas del Ebro 6 meses después de la riada

R.C.
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Los plásticos y residuos que arrastró el agua en la crecida de enero aún permanecen enredados en los árboles y vegetación

Limpiarán las riberas del Ebro 6 meses después de la riada

En la época estival las riberas del Ebro son un lugar de recreo recurrente para los mirandeses. Sin embargo la zona no presenta su mejor aspecto en algunos puntos. Y es que la riada de principios de año no generó tantos desperfectos materiales como anteriores inundaciones pero las consecuencias de la crecida aún son visibles en algunos lugares, sobre todo en el tramo que va desde el instituto hasta el polideportivo.

Los restos de basura que arrastró el agua, con especial protagonismo para los plásticos, se han quedado estancados entre la vegetación y las ramas de los árboles, ofreciendo una imagen que dista mucho de ser la ideal seis meses después. Por este motivo en los próximos días se contratará una limpieza específica para acabar con los últimos rastros de la riada.

Dichos trabajos ya se deberían haber realizado hace tiempo pero diferentes problemas burocráticos  los han ido retrasando, aseguran desde la recién creada concejalía de Medio Ambiente, Pero el nuevo edil, Unai Letona, se ha fijado como unas de las prioridades desbloquear el procedimiento para adecentar cuanto antes esta zona natural.

No será el único trabajo que se llevará a cabo en el río ya que a partir de hoy se empezarán a eliminar las berrañas, es decir las algas propias del sistema fluvial. Su presencia es crónica pero en verano son más visibles ya que se incrementan las horas de luz y al reducirse el nivel del caudal salen a la superficie. Además de su impacto estético, la proliferación de estas plantas facilita que en ellas se agarren algunos de los residuos que los ciudadanos tiran de forma incívica al agua como por ejemplo botellas o bolsas ya que incluso se forman pequeños islotes.Hace unos meses se intentó llevar a cabo esta actuación pero el río todavía bajaba muy alto, por lo que se quedó a medias ya que la limpieza se realiza con una barca motora que lleva acoplada un aparato con cuchillas. Es una técnica mucho más respetuosa con el ecosistema que se comenzó a utilizar hace cinco años ya que anteriormente las algas se arrancaban de raíz mientras que ahora se corta el tallo aproximadamente a medio metro de profundidad para favorecer que el agua corra sin tantos obstáculos y los residuos no se estanquen.

Esta tarea la realiza desde hace tiempo el Club Antares a través de un convenio de colaboración con el Ayuntamiento por el que perciben una compensación económica. Los piragüistas son la única entidad que cuenta con los medios necesarios para realizar esta limpieza que cuenta con el visto bueno de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). A corto plazo cortar las berrañas es una solución efectiva pero a futuro lo mejor sería acometer un dragado del fondo del río.

Sobre la vegetación que no se actuará es la que ha ido creciendo a lo largo del paseo que discurre entre los tres puentes. Aunque hay quienes pueden pensar que es maleza, Letona remarca que es «flora propia del río» por lo que no se va a retirar. 

La conciencia ecológica entre la ciudadanía cada vez es mayor pero desgraciadamente todavía es habitual asomarse a los puentes de la ciudad y ver que hay quienes continúan viendo al río como un vertedero en el que deshacerse de todo tipo de objetos. Lo más común es encontrar restos de botellones juveniles pero ocasionalmente se han sacado del agua carros de supermercado, ruedas de coches o electrodomésticos.