Tórtoles de Esgueva salva su sucursal

Adrián del Campo
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Lo ha conseguido gracias a la disposición del Ayuntamiento, que ha cedido un local municipal a la entidad financiera para que ubique allí su oficina los días de atención al cliente

Los vecinos se movilizaron este verano. - Foto: A.D.C.

Si la mayoría de pueblos que han intentado luchar por mantener abiertas sus oficinas bancarias frente a las decisiones empresariales han fracasado en su objetivo, Tórtoles de Esgueva es la excepción que confirma la regla. El municipio ribereño ha logrado que Ibercaja mantenga la única sucursal que existe en el pueblo. Lo ha conseguido gracias a la disposición del Ayuntamiento, que ha cedido un local municipal a la entidad financiera para que ubique allí su oficina los días de atención al cliente. «Estamos satisfechos porque al final hemos conseguido nuestro objetivo, que era seguir teniendo este servicio para los vecinos del pueblo», declara la alcaldesa, Pilar Alejos.
Tórtoles de Esgueva se unió a finales del mes de agosto para salvar la única oficina bancaria que le quedaba. El consenso entre los vecinos era total, al igual que con el Ayuntamiento, que se juntaron para demandar a Ibercaja que mantuviera el servicio. La alcaldesa estaba decidida en su intención e incluso llegó a plantearse diferentes medidas y escritos para conservar la oficina. Ella misma declaraba que desconocía el motivo del cierre, porque «por falta de clientes no era». Pilar Alejos defendió en todo momento, respaldada por los vecinos, que la sucursal contaba con usuarios «de sobra», argumento que comparten la mayoría de pueblos ribereños que aún tienen sucursales o las han perdido recientemente. Al final, el tiempo ha dado la razón al pueblo de Tórtoles, que permitiendo que Ibercaja libere su antigua sede y disfrute de un espacio municipal, ha logrado salvar su banco.