Los recortes educativos y el 'tasazo' sacan a la calle a 3.000 personas

C.M. / Burgos
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La Plataforma por la Escuela Pública logró reunir a más de un millar de personas en la manifestación que recorrió por la tarde las principales calles del centro. - Foto: DB/Ángel Ayala

La Plataforma por la Identidad Estudiantil pide al rector de la UBUla «insumisión» ante la subida de las matrículas. Padres, profesores y alumnos volverán a protestar el 22 de mayo

Las protestas convocadas por los estudiantes y la Plataforma por la Escuela Pública contra los recortes aprobados por el gobierno fueron un éxito. Más de 2.000 alumnos de enseñanzas medias y universidad secundaron por la mañana la marcha desde el campus hasta el centro de la ciudad y por tarde un millar personas participaron en la manifestación bajo el lema La educación pública en peligro de extinción.
La «jornada de lucha» se completó con una huelga en la universidad y en los centros de enseñanzas medias. En el primer caso tuvo un seguimiento del 60%, mientras que en el segundo un total de 4.384 alumnos de tercero y cuarto de Secundaria, Bachillerato y FormaciónProfesional no acudieron a clase, lo que supone el 32,5% de los matriculados en estos niveles.
Según los datos facilitados por la Junta, la mayor incidencia se produjo en los institutos de la capital, especialmente en el Cardenal López de Mendoza con 585 en huelga (225 de ESO y 360 de Bachillerato). Le siguieron por número el Pintor Luis Sáez, con 517; el DiegoPorcelos, con 508 o el Diego Marín Aguilera, con 400.
En el ámbito universitario, la Plataforma por la Identidad Estudiantil realizó un llamamiento a «insumisión» contra la subida de tasas o ‘tasazo’ y la reducción de becas porque perjudicarán a las familias con menos recursos. «Llamamos a la insumisión contra el tasazo que se quiere imponer a la clase trabajadora. Padres, profesores y alumnos debemos luchar por un sistema educativo público y de calidad porque todos estamos en el mismo barco», indicó su portavoz, Enrique Alonso.
En este sentido, recordó que en algunos casos se están pagando hasta 800 euros más por segundas y terceras matrículas en ingenierías de la UBU y muchos alumnos no pueden estudiar un curso completo de 60 créditos por falta de dinero. «Pedimos al Rectorado que no acate la subida de las tasas y dedique el superávit de 800.000 euros que tiene la UBUde las cuentas de 2011 a evitar el incremento del coste de los estudios para los alumnos», añadió el portavoz.
La protesta del alumnado partió a las 10.30 horas de la Escuela Politécnica del campus de la Milanera y recorrió los diferentes centros universitarios para animar a los alumnos para discurrir por la avenida de Valladolid hasta llegan a la plaza del Cid, donde se unió el resto de estudiantes.

Sentadas

Posteriormente, continuó por las calles del centro con paradas frente a la Subdelegación del Gobierno y la Dirección Provincial de Educación, donde realizaron sentadas y corearon gritos de protesta. Durante todo el recorrido se desplegó un fuerte dispositivo de Policía Nacional y Local, pero no se registró incidente alguno. Únicamente por la mañana alumnos pertenecientes a la Asamblea Autónoma de la Universidad apagaron el cuadro de luces en las facultades de Ciencias y Económicas e hicieron saltar la alarma de incendios en la de Derecho.
Por la tarde, la Plataforma por la Escuela Pública, integrada por FAPA, CC OO, CGT, STES, IU, PC, Izquierda Anticapitalista y Europa Laica, consiguió reunir a un millar de manifestantes, especialmente padres y profesores, en una manifestación que discurrió tras una pancarta en la que se podía leer ‘Escuela Pública de todos y para todos’.
Cuando la protesta pasó frente a la sede de la Dirección Provincial de Educación, los participantes corearon gritos contra su titular, Juan Carlos Rodríguez Santillana, al que acusaron de «vender» la educación.
Al finalizar el recorrido, un portavoz de la Plataforma leyó un comunicado en el que se mostró su preocupación contra los recortes y pidió su retirada. «Es indignante que se utilice la excusa de la crisis para desmantelar todo lo público. Es un ataque a nuestro modelo social y de progreso que una sociedad democrática no puede consentir», apuntó.
La protesta de ayer fue un ensayo de la huelga general en el sector educativo del próximo día 22.