El menor consumo y los ERTE hunden los ingresos en impuestos

L.M.
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La Agencia Tributaria recaudó en abril 67,8 millones por los 132,7 de 2019. El IVA y el de Sociedades, los más afectados

Burgos es una de las provincias de la región que más aporta al Estado. - Foto: Alberto Rodrigo

El parón de la economía durante el pasado mes de abril ha repercutido, y mucho, en la recaudación de impuestos por parte del Estado. La Agencia Tributaria obtuvo durante el cuarto mes del año de la provincia de Burgos 67,8 millones de euros, un 49% menos que en el mismo periodo del 2019, cuando el montante ascendió hasta los 132,7. La tendencia a nivel regional fue algo peor, ya que la reducción de los ingresos que percibe el Ministerio de Hacienda cada 30 días cayó un 58,3%, pasando de los 334,66 millones de abril del año anterior a los 239,4 del último abril. Además, ya en marzo la recaudación bajó en Castilla y León, aunque el impacto fue mucho menor, apenas del 2,7%.En el conjunto del territorio nacional, las arcas del Estado recibieron un 32% menos de dinero, de 20.886 millones a 14.213 en tan solo un año. Los datos arrojan una visión inicial de la hecatombe económica que sufre España y del impacto que ha tenido el cierre temporal de las empresas como consecuencia de la pandemia de la COVID-19.

Por provincias, Burgos fue el territorio de la comunidad autónoma que sin embargo menos sufrió la caída de los impuestos, ‘solo’ el 49%, ya que en otros territorios, como en Ávila, el descenso interanual alcanzó el 74% (5 millones).Le siguió Zamora, con un retroceso con respecto a 12 meses atrás del 72,6% (6,6 millones); León recaudó 32,7 millones, un 65% menos; Salamanca 27,1, un 61% de caída; la aportación estatal de Valladolid cayó un 59,8% hasta quedarse en los 52,4 millones; mientras que Palencia, Soria y Segovia se movieron en horquillas entre el 54 y el 53% de caída, con recaudaciones de 17,9, 13,1 y 16,5 millones respectivamente.

En cuanto a los tipos impositivos, el más afectado fue el Impuesto de Sociedades, que grava las rentas de las compañías que operan. Hay que recordar que entre el 30 de marzo y el 12 de abril el Gobierno, dentro del estado de alarma, decretó la hibernación de las mercantiles con actividades no esenciales, hecho que se sumó a la ralentización de la ya de por sí castigada economía. Además, se aplazó unos días la declaración de ciertas tasas a empresarios y autónomos, mientras que estaba en vigor la moratoria tributaria de medio año. De esta forma, en Burgos Hacienda recaudó 12,6 millones de este impuesto, lejos de los 31,2 de abril de 2019, lo que supone cerca de un 61% menos. La caída a nivel regional de este gravamen fue del 39%, ya que en territorios como Zamora o Segovia el bajón no llegó al 20%. En España se desplomó un 69,5% interanual, pasando de aportar 5.145 millones en 2019 a ‘solo’ 1.572 en abril de 2020.

El impacto de los ERTE. La segunda tasa estatal más castigada por la pandemia ha sido el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), que atiende a individuos que desarrollan una actividad económica, gravando los rendimientos del trabajo. La inclusión en un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) de casi 30.000 burgaleses por parte de sus empresas para salvaguardar sus balances ante la falta de actividad propició que la recaudación estatal en la provincia cayera un 49%. De los 40,2 millones de abril de 2019 se pasó a los 20,2 del cuarto mes del presente ejercicio, la segunda cifra más alta de toda la comunidad tras Valladolid, con 37,4. En el conjunto de Castilla y León se recaudaron 88,3 millones, un 58,6% menos, mientras que en el territorio nacional entraron 5.343 millones, un 13% menos que los 6.143 de abril de 2019.

El Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) es una carga impositiva indirecta que grava el consumo doméstico final de productos y servicios producidos tanto en el territorio nacional como en el exterior. Pues bien, el confinamiento y la detección prácticamente absoluta del consumo, salvo para la alimentación o la farmacia, provocó que esta tasa cayera en abril un 44% hasta los 32,3 millones de euros en la provincia de Burgos. El ejercicio anterior este impuesto ascendió en el cuarto mes del año hasta los 58,4 millones; en ambos casos, el territorio burgalés es la provincia que más aporta a la hucha del Estado en este concepto. A nivel autonómico la recaudación delIVA cayó un 68,2%, pasando de los 72,6 millones de abril de 2020 a los 228,1 del año pasado. En el conjunto del país, Hacienda sumó 4.795 millones en este concepto por los 6.777 de abril de 2019.

Por último, el caso de Burgos en cuanto a los Impuestos Especiales es, cuanto menos, curioso. Este gravamen incluye tasas a bebidas alcohólicas, a la cerveza o a los combustibles. Por un lado cabe recordar el aumento de consumo de este tipo de bebidas, mientras que se registró un descenso de los desplazamientos en coche. Sin embargo, la Agencia Tributaria anota un aumento del 117% en este apartado, 2,4 millones de euros a las arcas por los 1,1 de abril del año pasado. La variación dentro de la comunidad es enorme; en Palencia se disparó un 9.800% y en Ávila un 483%, mientras que en Zamora bajó un 216%. En total, Castilla y León aportó un 33,8% menos, 1,1 millones de euros, ya que hubo territorios con resultados negativos, mientras que en España se pasó de los 1.840 millones de abril de 2019 a los 1.698 de 2020, un bajón que ronda el 7,7%.

La Agencia Tributaria, organismo dependiente del propio Ministerio de Hacienda, advierte en un comunicado de que la caída de un tercio de la recaudación tributaria registrada en abril «no tiene una interpretación económica directa» ya que hay efectos del calendario impositivo, como el de la dispar evolución de las devoluciones tras la flexibilización por parte del Ejecutivo con motivo de la pandemia de la COVID-19, que a su juicio «no permite hacer comparaciones exactas».