Depuran el inventario de 1.300 bienes municipales

Á. Melcón
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El PSOE no quiere 'fallos multiorgánicos' y cree que el patrimonio de bienes inmuebles puede ser una forma de obtener ingresos para financiar otros servicios

Depuran el inventario de 1.300 bienes municipales - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

¿Mantendrían ustedes un patrimonio de 1.300 bienes inmuebles sin saber qué está siendo de, al menos, una parte de ellos? Pues el Ayuntamiento sí lo tiene. Hace más de una década que no se lleva a pleno un informe actualizado con la situación exacta de todos los locales, solares, edificios, plazas de garaje y construcciones en general que son de titularidad pública, algo que el actual ejecutivo socialista considera imprescindible acometer con la mayor celeridad posible, y además por varios motivos incontestables.
El primero, según explica la concejala de Patrimonio Municipal, Sonia Rodríguez, porque «desde el año 2013 es obligatorio que esté contabilizado e incluido dentro del inmovilizado del Ayuntamiento, pero eso no se ha hecho». Es la administración aplicando la ley del embudo en beneficio propio: los ciudadanos deben cumplir a rajatabla pero el Consistorio puede silbar delante de una Ley de obligado cumplimiento.
Si no se ha hecho, continúa Rodríguez, es porque «no se ha dado la importancia que tiene a esta área municipal» y, en consecuencia, no se le ha dotado de los medios técnicos y humanos oportunos. Sí ha existido cierta actualización del listado, pero es algo que ha hecho un funcionario más solo que la una y que, además de otras cuestiones, tiene que cargar con todo el trabajo que generan las reclamaciones patrimoniales contra el Ayuntamiento, que no paran de crecer. Para mejorar las cosas, no existen recursos informáticos que permitan un control real y efectivo de todo ese inmovilizado.
Llegado a la Alcaldía, el PSOE se ha puesto a trabajar en enmendar esta situación y ya ha comenzado a dar pasos para dotar de esos recursos informáticos y humanos al área. «Queremos que se convierta en una sección para que tenga una estructura completa. Este es un servicio que, bien gestionado, puede dar a la ciudad grandes beneficios, pero para eso lo primero que tenemos que saber es cómo están las cosas», continúa la también responsable de Servicios Sociales. ¿Y cómo están las cosas? «Pues mal. No hay un control eficaz del patrimonio».
alquileres y suministros. Aunque el inventario podría ser más o menos válido «al 90%», allí donde «más problemas estamos detectando» es donde podría estar el rendimiento para la ciudad. Porque el Arco de Santa María ni se va a alquilar ni se va a vender, pero sí se pueden poner en el mercado muchas otras propiedades. «Hemos detectado problemas con arrendamientos o con el cobro de suministros y hay algunos casos sangrantes», advierte Rodríguez.
La unificación que persigue la concejala permitiría también acabar con la atomización de la responsabilidad sobre lo que es de todos. Ahora mismo hay cosas que se llevan desde Recaudación, otras desde Fomento, otras en Contratación, los arreglos se hacen desde Almacenes o Ingeniería Industrial... Al final, se cumple aquello de que lo que es de todos no es de nadie. 
El trabajo de campo que es posible hacer (revisión de contratos, comprobación de las condiciones de los alquileres...) se ha iniciado, pero hasta que no se disponga de partida presupuestaria para contratar las herramientas informáticas y se contrate al personal necesario tendrá que seguir haciéndose de forma casi artesanal, algo impropio además de ‘antieconómico’.
En ese empuje inicial se pretende también poner en valor, primero, y en el mercado, después, parte del parque inmobiliario yermo en la actualidad. «Hay locales y bares de barrio que están sin explotar y que pueden constituir una vía de ingresos para el Ayuntamiento», remacha la edil socialista. Entre los muchos casos que se han detectado en los últimos años hay ejemplos para todos los gustos. (Más información en edición impresa)