Los daños de jabalíes crecen pese a cuadriplicarse las cazas

Patricia Velasco
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La Federación de Caza de Castilla y León y las organizaciones agrarias reclaman a la administración que permita una mayor presión cinegética sobre esta especie en expansión

Varios ejemplares de jabalíes corren por un monte de la provincia burgalesa, una de las que mayor población de esta especie tiene en la Comunidad. - Foto: Jesús J. Matí­as

El aumento de la población del jabalí en la Comunidad se está convirtiendo en un problema social, causando graves daños en fincas agrícolas y provocando un tercio de los accidentes con animales implicados. En la última década, el crecimiento de esta especie en la región ha provocado que las capturas se multipliquen por cuatro, según la información de la Federación de Caza de Castilla y León.
Su presidente, Santiago Iturmendi, confirma que la presión cinegética ejercida sobre esta especie en los últimos años es «muy elevada», pero la explosión demográfica registrada ha sido «muy importante». Una situación que se extiende a toda España en general, produciéndose el mayor número de capturas en Castilla-La Mancha, Andalucía, Aragón y Cataluña.
La preocupación sobre la situación de esta especie ha aumentado en el último año con la amenaza de la peste porcina, ante lo que todas las administraciones están concienciadas sobre la adopción de medidas. Incluso desde el Ministerio de Agricultura se aprobó hace unos meses la elaboración de una estrategia nacional de gestión de las poblaciones de jabalíes. Un acuerdo marco en el que se fijan las prioridades nacionales para que las comunidades, en el marco de sus competencias, desarrollen actuaciones para regular y si es posible disminuir esta especie, allá donde la información disponible indique sobreabundancia por encima del nivel óptimo.
De momento, desde la Consejería de Medio Ambiente aseguraron que no había avances en el desarrollo de dicha estrategia en Castilla y León. En otras comunidades, como Andalucía, el Gobierno ha aprobado la declaración de emergencia cinegética para que se pueda cazar esta especie durante todo el año, mientras que en Cataluña, los productores de porcino han solicitado que se declare como plaga.
A falta de un registro regional, cada provincia contabiliza las monterías y el número de ejemplares capturados. Según los datos facilitados por la distintas delegaciones provinciales de la Junta de Castilla y León, el número de cacerías celebradas sobre este animal (monterías, ganchos y aguardos) en la última temporada de caza 2018-2019 superaron las 18.500 -faltan los datos de Valladolid, donde se autorizaron cacerías en 144 municipios de esta provincia-.
Además, tanto en Ávila como en Soria se han realizado controles de población durante la última temporada. Respecto a las capturas, las únicas provincias que facilitaron cifras fueron Ávila (4.316), León (4.025), Palencia (867) y Soria (3.510).
Mayor presión

El crecimiento de la población de jabalíes ha provocado que tanto desde las organizaciones agrarias como desde la Federación de Caza se reclame una mayor presión cinegética para intentar contrarrestar este incremento. «Pretendemos que la Administración facilite la forma de cazar esta especie», recalca Iturmendi, que exige un mayor control de los daños y que se minimicen los trámites administrativos. 
«Ante situaciones de una densidad de población extensiva deben adoptarse decisiones límite que se salgan del contexto normal. Medidas excepcionales a las que no deben poner impedimentos», como indica, que pone como ejemplo la decisión adoptada por el Gobierno de Castilla-La Mancha, donde el jabalí se podrá cazar del 1 de junio al 21 de febrero. Una medida «biosanitaria de control de daños a la agricultura y a las especies silvestres y medida preventiva de accidentes de tráfico», según recoge la normativa publicada. Desde las opas también han reclamado en varias ocasiones medidas urgentes y un plan de control eficaz para paliar los daños en las explotaciones que están causando numerosas pérdidas económicas.