Voluntarios rompiendo límites

M.J.F. / Briviesca
-
Pilar Gavela, terapeuta ocupacional. «Tenemos 200 metros de huerto con invernadero». - Foto: M.J.F.

El centro ocupacional cuenta con tres profesionales que dedican unas horas a la semana a enseñar lo que saben de forma altruista a los discapacitados • Aseguran estar encantados porque es una «experiencia gratificante»

El centro ocupacional de Briviesca, donde se forman y trabajan 21 discapacitados burebanos, cumple su vigésimo quinto aniversario. Atrás queda aquella primera etapa en la que había que ir por los pueblos de la comarca en busca de usuarios. El centro arrancó su actividad solamente con cinco jóvenes. Para ellos y también para el equipo profesional que asumió el servicio todo era nuevo. A día de hoy, son muchos los objetivos logrados y el horizonte continúa siendo el mismo: integrar a los discapacitados en la sociedad briviescana y potenciar al máximo su autonomía personal.
«El balance ha sido muy positivo», afirma la directora del centro, María Teresa Canal.  Para conmemorar los 25 años del servicio, se están preparando varias actividades entre las que se encuentran jornadas de puertas abiertas y una proyección de fotos y vídeos que repasará las actividades realizadas desde 1988. En la colección de imágenes no faltarán los monitores voluntarios que están enseñando teatro, informática y cultivo ecológico a los discapacitados de forma altruista.
El encargado de las artes escénicas es Javier Santaolalla, un joven actor briviescano formado en Madrid que acaba de empezar con el grupo. «Mi primera tarea está consistiendo en conocerles a través de su expresión corporal;ya hemos preparado una coreografía que presentaremos el 22 de este mes en el teatro de Belorado», señala. Más adelante, trabajará el cuerpo, la voz y el movimiento. Sus objetivos son ambiciosos. Estrenará con el grupo una pieza teatral ya en diciembre. «Es una experiencia muy satisfactoria que me motiva mucho;a la hora de aplicar la metodología tengo que buscar otros caminos», señala Santaolalla.   
Pilar Gavela es la monitora del taller de cultivo ecológico. Ella trabaja con sus alumnos en los huertos municipales. «Tenemos unos 200 metros cuadrados de terreno, con el invernadero incluido, y los chicos y chicas del centro ocupacional hacen semilleros, bancales, trasplantan y siembran verduras y hortalizas», explica. Esta responsable también se siente muy gratificada con el trabajo aunque no le pilla de nuevas porque acumula larga experiencia como terapeuta ocupacional.
La tercera monitora voluntaria es María Luisa García, maestra jubilada y con un hijo en el centro. Ella se encarga de enseñar informática a los alumnos con más dificultades. «Se les olvida enseguida lo que aprenden pero la labor aporta muchas satisfacciones», asegura.

Javier Santaolalla, actor. «Con ellos tengo que buscar otras vías y está muy bien» M.J.F.
Javier Santaolalla, actor. «Con ellos tengo que buscar otras vías y está muy bien» - Foto: M.J.F.
María Luisa García, maestra jubilada. «Doy informática a los que tienen más dificultades». M.J.F.
María Luisa García, maestra jubilada. «Doy informática a los que tienen más dificultades». - Foto: M.J.F.