El ermitaño salvador de la joya de Cueva

I.P.
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La pedanía 'fabrica' 150 réplicas numeradas de la figura de un capitel de la ermita. Se entregarán al donar como mínimo 150 euros para costear otra fase de restauración de la ermita de Nuestra Señora del Cerro

El ermitaño salvador de la joya de Cueva - Foto: Jesús J. Matías

Cueva de Juarros ya tiene su  duende para captar donaciones en su afán por completar la restauración de la ermita de Nuestra Señora del Cerro: la figura del ermitaño de uno de los capitales del templo prerrománico. Tras las obras de rehabilitación de la bóveda, los arcos fajones y la cubierta  del inmueble, cuya financiación ha corrido a cargo de la Junta de Castilla y León, se plantea ahora la segunda fase de intervención, que se centrará en las fachadas exteriores para continuar después con el levantamiento del suelo e instalación de uno nuevo.Esta nueva fase tendrá un presupuesto, según el informe ya elaborado en su día, de unos 40.000 euros que la junta vecinal (Cueva pertenece al Ayuntamiento de Ibeas de Juarros) quieren sufragar en parte a través de donaciones, por lo que se ha realizado 150 copias numeradas de esa figura que aparece en uno de los capiteles de entrada a la ermita. Y si 150 es por el momento el número que se ha pensado, también esa misma cantidad será la mínima con la que se entregue la réplica. Jesús Pascual, el alcalde de Cueva, explica que es así porque es la cifra a partir de la cual el Ministerio de Hacienda fija la desgravación del 75% en las donaciones. Éstas se ingresarán en una cuenta de la parroquia.Cueva de Juarros se suma de esta forma a otras localidades que acuden a campañas similares de recaudación de fondos para conservar su patrimonio, al carece de presupuesto propio suficiente. Pascual recuerda que el proyecto de restauración de la ermita ya se presentó al ‘convenio de las goteras’, sin suerte, aunque sí agradece la colaboración económica de la administración regional en la primera fase.Las siguientes obras se centrarán en coser algunas grietas que hay en el muro oeste, limpiar todas las fachadas exteriores de la ermita, es decir, el rejuntado de mortero que se ha realizado en algún momento histórico, para eliminar esos añadidos y dejar la piedra homogénea. Además. se pretende instalar un drenaje en el muro norte para evitar las filtraciones que a la postre provocan humedades en el templo que acaban por afectar al interior del mismo y a sus diferentes elementos arquitectónicos. Por otra parte, recuerda el alcalde, la intención es rematar la rehabilitación de la ermita con la limpieza de muros del interior y cambiar el suelo que se colocó hace  medio siglo. A este respecto, Jesús Pascual explica que la idea es levantar el suelo y rebajar la cota del mismo hasta la original, porque parece ser que en algún momento se levantó "y se ha tapado alguna base de las columnas", recuerda el alcalde que cree que cuando se actúe lo que se encontrarán será un suelo de tierra. Además, para completar el proyecto de recuperación y puesta en valor de Nuestra Señora del Cerro, la junta vecinal quiere hacer un estudio arqueológico para determinar con mayor exactitud el origen de la ermita. Es probable, según  estudios previos a las intervenciones, que pudieran hallarse enterramientos, lo que se deduce de algunos hitos funerarios localizados en esa primera fase, que podrían ser del siglo XII ó XIII. La idea es poder contar con fondos de la Diputación, procedentes en la convocatoria para proyectos arqueológicos en la provincia. El estudio podría centrarse en la cabecera de la fachada sur, que ayudaría a determinar su origen.Una de las características del edificio es que hasta mediados del siglo XX formaba parte del mismo la casa del ermitaño. Ante su progresivo deterioro, acabó por tirarse porque estaba prácticamente hundida y suponía un serie peligro.