Pizzorno admite que los goles encajados les desconcentran

A.I.A.
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El central del Burgos pide pasar página y pensar solo en ganar al Guijuelo

Pizzorno, realizando la preparación física. - Foto: Jesús J. Matí­as

Las lesiones le han impedido competir con regularidad y Ángelo Pizzorno se muestra preocupado no solo por su falta de ritmo sino también por la situación deportiva del Burgos. No entiende porqué el equipo se hunde cuando encaja un gol y lanza un mensaje de confianza de cara al próximo compromiso en Guijuelo. «Lo mejor es pasar página y ganar», afirma.
En El Plantío está viviendo su primera experiencia en el fútbol europeo y no está siendo tan optimista como esperaba. Las lesiones le están lastrando. Solo ha jugado seis de los quince encuentros que hasta ahora se han disputado. Su retorno al equipo al campo el pasado domingo coincidió con la derrota ante el colista, el Unionistas (0-3). «Después de una lesión, más larga de lo que se esperaba en un principio, reaparecí. Estoy mejor pero me falta ritmo», confiesa el central uruguayo. Pizzorno revela que necesita continuidad para dar lo mejor y ayudar al Burgos a «conseguir buenos resultados».
Vivió un mal fin de semana en el que reconoce «salimos golpeados. Jugamos los 20 primeros minutos muy bien, intensos y con oportunidades, pero ellos se acercaron dos veces a puerta y nos metieron dos goles. Todo se nos puso cuesta arriba. Cuando recibimos un gol en contra nos descontrolamos. El equipo cambia radicalmente. Es una cuestión anímica y un aspecto que debemos potenciar».
El jugador está convencido de que si anotan primero la victoria no se les escapa y de que jugarían de otra forma, pero les está costando materializar esa situación. «No encontramos el motivo por el que nos hundimos tras encajar un gol. La calidad de los jugadores es mucha y sabemos que estamos en un grupo difícil... Lo mejor es pasar página; esto es fútbol; y pensar en el próximo partido», reflexiona.
El próximo compromiso del Burgos será este sábado, a partir de las 17.00 horas en el campo del Guijuelo. Un rival complicado y con un campo que no permite ninguna distracción. Para Ángel Pizzorno «la superficie sintética en la que nos mediremos lo hará más complicado». Sin embargo, la hierba artificial y las reducidas medidas no representan «ninguna excusa. Solo vale ganar».
Pasan las jornadas y el Burgos está a 8 puntos de los puestos de promoción. Una distancia superable para el central del Burgos, porque la clave está «en mentalizarnos en los que nos resta; trabajar partido a partido y estar pendientes solo de llegar arriba».