«El agua sin gas mola mucho más»

H.J. / Burgos
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Concentración de la Asamblea Contra la Fractura Hidráulica en Burgos

La concentración tuvo lugar a media tarde en el Paseo de Atapuerca. - Foto: Luis López Araico

Alrededor de 300 personas se concentraron ayer en el Paseo de Atapuerca para escenificar su oposición al fracking y para informar a todo el que quisiera escucharles de los peligros que a su juicio tiene esta técnica para la obtención de gas.
Con motivo del Día Mundial contra el Fracking, la Asamblea Contra la Fractura Hidráulica colocó pancartas y coreó consignas haciendo visible en pleno centro de la ciudad su oposición a los distintos proyectos que se plantean en territorio burgalés y que aún están en la fase de obtención de los permisos de exploración de las reservas gasísticas. El último de ellos, por cierto, se conoció esta semana y bautizado como ‘Burgos 5’ afecta por primera vez al término municipal de la capital.
Antonio García, miembro de la Asamblea, explicó que la de ayer se trataba de una convocatoria internacional que quiso estar presente en Burgos por ser una provincia muy afectada, especialmente la zona norte. En las octavillas repartidas entre los asistentes bajo el lema ‘Ni aquí ni en ningún sitio’ se mencionaban «los impactos naturales que plantea la industria energética» y advertían:«Se trata de luchar contra el impacto ambiental y el ataque a la salud humana» por encima de «lo positivo para la economía, el empleo o la suficiencia energética».
Los mensajes contrarios se vieron apoyados por cánticos como «El agua sin gas mola mucho más», «El futuro no es el hidrocarburo» o «El fracking es veneno, no trae nada bueno» en un ambiente festivo y con presencia de gentes de todas las edades.
Algunos de los permisos en tramitación en Burgos se encuentran más avanzados y «nos llegan noticias de que están intentando hacer algo en Campino o el Valle de Valderredible», aseguró García, que sin embargo se mostró prudente a la hora de valorar si el fracking podría modificar los acuíferos en la cabecera del Ebro.
Aunque no tiene relación directa lo ocurrido en las últimas semanas con la polémica plataforma Castor de Castellón y los movimientos sísmicos en la zona, este miembro de la Asamblea advirtió que «allí fallaron las previsiones de los estudios previos y aquí podemos ver lo mismo, sobre todo sabiendo que tenemos malas noticias con los precedentes en Estados Unidos».