La crisis sanitaria deja un 'roto' turístico de 50 millones

G.Arce
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Desde mediados de marzo se han perdido más de 563.000 pernoctaciones en los 1.072 establecimientos reglados en Burgos. Ha desaparecido una cuarta parte del año turístico

La crisis sanitaria deja un 'roto' turístico de 50 millones - Foto: Patricia González

La única manera de cuantificar una crisis de la magnitud y la singularidad de la vivida desde mediados de marzo es contrastarla en el espejo más próximo, en lo ocurrido en los meses de marzo, abril, mayo y junio del pasado año, cuando el turismo vivía uno de sus momentos dulces y prometía un 2020 por los mismos derroteros. Entonces, según los balances de la Junta de Castilla y León, cada turista que pernoctaba en Burgos generaba un gasto medio de 87,1 euros diarios, incluyendo dentro del mismo el alojamiento, la manutención, los desplazamientos, las compras y la cultura y el ocio, entre otros.  
Han transcurrido 15 semanas desde que el coronavirus vaciara las calles y carreteras, congelara el movimiento de personas y toda la actividad en torno al turismo y, si damos por válidos los cálculos que hace apenas 12 meses realizaba la Consejería de Cultura y Turismo, en este tiempo se han podido dejar de ingresar cerca de 50 millones de euros, pérdida ya irrecuperable pues no hay alternativa posible para compensar el total congelamiento de los ingresos del sector vivida esta primavera.
Es más, los empresarios hosteleros ya dan por hecho que durante los próximos meses -los de mayor ocupación media del año junto con el que acoge a la Semana Santa- no se recuperarán los registros de un último ejercicio que todos recuerdan como «bueno».  
Si contrastamos con los datos del pasado año, la provincia ha dejado de facturar 563.323 pernoctaciones en tres meses y medio cerrada a cal y canto al turismo, lo que supone la desaparición total de una cuarta parte de la temporada y un daño extraordinario en las cuentas de los 1.072 alojamientos reglados (hoteles, hostales, pensiones, campings, casas de turismo rural, albergues, viviendas de uso turístico y apartamentos) y los más de 858 restaurantes, entre otros establecimientos.
El año pasado, el gasto turístico total en Burgos alcanzó los 311,6 millones de euros, según el Boletín Turístico de la Junta, el más voluminoso de Castilla y León tras Salamanca (478,9 millones). Cinco de cada 10 euros de nuestros visitantes se destinaron al pago de alojamientos y facturas de restauración, 2 de cada 10 a los desplazamientos y los 3 restantes a un capítulo tan importante como las compras y el ocio y la cultura, vertebradores de la vida en la ciudad o en un pueblo.
Todos estos ingresos permitieron el mantenimiento de los 11.296 puestos de trabajo directos que generaba el sector en 2019, buena parte de los cuales se ven hoy comprometidos por el parón de actividad extraordinario propiciado por la crisis sanitaria.
Desde mediados de marzo no solo no hay movimiento entre provincias (principalmente desde Madrid, el primer cliente turístico d Burgos) sino que las principales fronteras exteriores están cerradas. El coste para Burgos es también alto por este motivo: tres de cada diez clientes de hotel son extranjeros, y han dejado de abonar una factura de más de 15 millones de euros en las 15 últimas semanas. Son, principalmente, franceses, ingleses y portugueses.

 

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