Miranda no llega a las pérdidas para ser 'zona catastrófica'

Ó.C
-
Miranda no llega a las pérdidas para ser 'zona catastrófica'

La factura que ha presentado el Ayuntamiento a la subdelegación por la última crecida es de 91.000 euros, cuando el límite teniendo en cuenta el presupuesto de la ciudad es de 400.000

La última riada sigue presente y por parte del Ayuntamiento se ha realizado el balance para conocer el precio de la factura municipal por los trabajos y los daños ocasionados por el aumento del agua. De esta forma por parte de los responsables municipales se ha establecido una cantidad, la de 91.326 euros que es «la cifra exacta que le ha supuesto al Ayuntamiento la última crecida». No obstante, por parte del responsable de Obras y Servicios, Adrián San Emeterio, se destaca que «Miranda con esa cuantía y los daños ocasionados no es zona catastrófica en principio, pero eso lo tiene que decidir la subdelegación».
El informe remitido desde el Ayuntamiento está ahora mismo dentro de esa valoración , aunque SanEmeterio aclara que para el cálculo se aplica «una fórmula matemática en el que se coge el presupuesto se aplica un porcentaje y a partir de esos requisitos pues en Miranda son alrededor de los 400.000 euros para la declaración de zona catastrófica». Por este motivo, por la diferencia entre la cantidad que se fija para poder optar a estas ayudas y la factura del Ayuntamiento, desde la administración local se asume que solo falta «la confirmación» de que los daños no tendrán la catalogación de zona catastrófica, aunque habrá que ver si esta cantidad se puede conseguir a través de seguros o de otro tipo de compensaciones.
Al margen de este aspecto que queda pendiente, San Emeterio sí que aclara que en la descripción de los daños se han destacado los ocasionados en la Estación de Bombeo de Aguas Residuales del Casco Viejo y en la de Anduva. A esto, también se han sumado los daños que se han registrado en el Polideportivo de Anduva «en lo referente a salas de máquinas de piscinas de verano infantil, mediana y grande, así como también daños en la piscina olímpica».
Para contabilizar la factura de más de 91.000 euros también se han contabilizado los costes de «la limpieza que se hizo necesaria en distintas calles por la riada, así como las horas del personal municipal que tuvo que intervenir durante este episodio de crecida: Policía Local, Bomberos y brigadas». Además, los gastos se completaron con los suministros y alquiler de maquinaria para los trabajos de limpieza.