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Sanidad cambia de opinión y ahora estudia el pasaporte covid

SPC
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El vicepresidente y portavoz, Francisco Igea, avanza que el Ejecutivo autonómico se plantea establecer su uso en «algunos ámbitos» si aumenta la incidencia ahora que se ha vacunado a todo el que ha querido

Jóvenes hacen cola para entrar en una discoteca durante el pasado fin de semana. - Foto: Rueda Villaverde

La Junta de Castilla y León cambia de opinión y, tras meses negándose a implantarlo, ahora reconocen que están estudiando la posibilidad de establecerlo en «algunos ámbitos» si sigue aumentando la incidencia acumulada, que durante la última semana ha crecido doce puntos y vuelve a rozar el riesgo medio. En caso de que el Gobierno regional optará por su instauración, aquellos sectores donde se hiciera tendrían que exigir a sus clientes el certificado de vacunación contra la covid-19 para poder acceder al local. Una medida que ya han adoptado varias comunidades, aunque en algunos casos se ha encontrado con el rechazo de los tribunales. No obstante, recientemente el TSJ de Cataluña avaló la prórroga de la utilización del pasaporte covid en las discotecas de la comunidad, mientras que por otra parte, el Tribunal Supremo lo autorizó en determinados establecimientos de Galicia, tras una sentencia desfavorable en primera instancia del TSJ gallego. De hecho, también la ministra de Sanidad, Carolina Darias, aseguró en fechas recientes que da vía libre a que cada comunidad decida respecto a la implantación del pasaporte covid-19 para acceder a determinadas actividades. En caso de implantarse, y a tenor de lo visto en otras regiones, el documento que acredita la vacunación en Castilla y León sería exigido en locales de ocio y restauración.

El vicepresidente y portavoz de la Junta, Francisco Igea, fue el encargado de anunciar ayer esta posibilidad y subrayó que el Ejecutivo autonómico se plantea en las próximas semanas dar una «vuelta» al pasaporte covid. «No hay ninguna decisión tomada pero, ahora que se ha vacunado a todo el que ha querido, podemos pensar en adoptar algunas herramientas». De esta forma, Igea deslizó la posibilidad de requerir este certificado «ahora que ya se ha podido vacunar a todo el que ha querido» en el caso de que se viera un repunte significativo de la incidencia. «Podríamos plantearnos algunas herramientas», expuso Igea, si bien quiso recalcar que no hay «ninguna decisión tomada» y que todo dependerá de «cómo evolucionan las cosas».

No obstante, no ocultó que Castilla y León está experimentando un lento crecimiento de la incidencia y que lo que ocurre en otros país es «un poco preocupante», puntalizó, al tiempo que recordó que el grado de inmunidad existente en Castilla y León tanto por el nivel de vacunación como de seroprevalencia permite estar «relativamente tranquilos».

Mascarilla en interiores

Tras la presentación del Día del Cine en el marco de la Semana Internacional de Cine de Valladolid, Igea también salió al paso de la posibilidad de que la Comunidad de Madrid permita que la mascarilla se pueda retirar en los centros de trabajo. No en vano, dudó que se lleve a cabo esta medida, entre otras cosas, porque existe una norma nacional que prohíbe, expresamente, prescindir de esa protección en los interiores. Además, reiteró que la postura de la Junta es que  este tipo de medidas se deben tomar de forma uniforme en toda España. «Estamos a lo que diga la ley nacional y no podemos hacer otra cosa que cumplir con nuestra obligaciones». 

Europa generaliza el uso del pasaporte para el ocio

El pasaporte digital europeo entró en vigor el pasado 1 de julio con el objetivo de facilitar los viajes dentro de los Veintisiete, así como en el Espacio Ecónomico Europeo (Noruega, Islandia, Liechtenstein). En este documento se debe mostrar si se está completamente vacunado, se tiene un test negativo o una prueba de recuperación de la enfermedad los seis meses siguientes del contagio. Sin embargo, cada vez más países han decidido expandir su uso a bares, restaurantes, salas de conciertos o en el ocio nocturno. En Italia se introdujo a principios de agosto, para poder entrar en restaurantes, museos u otros lugares públicos. Francia decidió expandir el uso del certificado a la restauración para aumentar la vacunación entre los jóvenes. En Bruselas (Bélgica), se ha implantando su uso en bares, restaurantes, gimnasios y ocio. Alemania, por su parte, también exige mostrar este documento desde hace meses en la hostelería, y es obligatoria en muchos hoteles o para ir al cine. Portugal sí lo aplicó durante un tiempo, pero retiró la decisión desde este mes de octubre.