Las visitas se agolpan en comercios de compra y venta de oro

F.L.D.
-

Muchos clientes llamaron para concertar citas desde la semana pasada. Los establecimientos, que auguran trabajo estos días, les recibieron cada media hora

Estos locales solo atienden con cita previa como medida de seguridad. - Foto: Luis López Araico

En época de crisis, más aún si tiene la magnitud de la del coronavirus, comercios como los dedicados a la compra y venta de oro y joyas se convierten en un alivio para muchas familias que no cuentan con recursos para poder llegar a fin de mes. Esta semana se presuponía clave en la desescalada para los establecimientos, sin embargo, la decisión de la Junta de Castilla y León de retrasar la entrada de la provincia de Burgos en la fase 1 cambió los planes de muchos pequeños empresarios. Ya hace unos días que los responsables de locales de empeño acudieron a sus negocios para prepararlos y dar garantía a los clientes, que ya comenzaron a llamar para acordar citas. Ayer se agolparon en muchas de estas tiendas cada media hora y se espera que la situación siga así durante algunos días.

La situación no fue en todos estos comercios por igual, ni mucho menos. En Gemdor, un negocio ubicado en la avenida del Cid, apenas recibieron la llamada de una persona en toda la mañana, algo que tampoco sorprendió a su responsable, quien recuerda que «por el momento sólo podemos recibir con cita previa y lo normal es que la gente sea prudente». No obstante, en este establecimiento llevaban desde la semana pasada preparando la vuelta al trabajo.

La cosa fue diferente para sus vecinos del número 22 de la misma avenida del Cid. Allí, las visitas estuvieron incluso por encima de lo que hubiera sido un día habitual, sin que el virus estuviera presente en nuestras vidas. La encargada de Orocash, Sonia, restó importancia a este hecho y recordó que «es normal dada la situación, porque hay mucha gente que tiene cosas atrasadas y viene ahora». Para mantener la seguridad y la higiene de sus clientes, prepararon el local y acordaron un espacio de media hora entre cita y cita. «Ha estado todo muy controlado, no ha existido agobio», asegura.

(Más información, en la edición de papel de hoy de Diario de Burgos)