Las mujeres son las que más sufren el paro en la Ribera

Adrián del Campo
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Las mujeres son las que más sufren el paro en la Ribera. - Foto: S.R.

De las 281 personas que salieron del paro en 2018, solo 78 fueron mujeres. A pesar de esto, ellas siguen siendo mayoría en la lista de desempleados de la comarca. Son el 60% del total

La Ribera cerró 2018 con un descenso en el número de desempleados. La oficina de empleo de Aranda, que abarca toda la comarca, registró 281 parados menos al término del año pasado. Si 2017 cerró con 3.178 desempleados en la Ribera, 2018 lo hizo con 2.897. Lo más llamativo, o alarmante, de estas cifras, que todos valoran como positivas, es que de las 281 personas que salieron del paro en la Ribera durante 2018, solo 78 fueron mujeres, es decir, únicamente un 27,7 por ciento del total. Y este dato se da a pesar de que las mujeres son mayoría en la lista de desempleados de la comarca. Ellas representan el 58,67 por ciento del total con 1.728 paradas por 1.169 parados ribereños.

Las posibles causas de esta desigualdad las explican tanto desde los sindicatos como desde la patronal. «Analizando los datos en Castilla y León e incluso en España, el descenso del paro masculino es mucho mayor que el de las mujeres. Quizá tenga que ver que lo que mejor se ha comportado durante este año es el empleo en la industria, y este generalmente es un empleo masculinizado. Las mujeres, desgraciadamente, todavía son más empleadas en el sector servicios que es muy inestable», declara el secretario comarcal de CCOO, Jorge Melero. Por su parte, la presidenta de la Asociación de Empresarios de Aranda y la Ribera (Asemar), Yolanda Bayo, señala: «Contamos con pocos datos, pero quizá tampoco las mujeres han querido trabajar en una fábrica y  un hombre sí, o quizá no quieren estar barriendo una calle y un hombre sí. Depende de las opciones del trabajo que hay tú optas a unos trabajos u otros. A lo mejor los trabajos que quieren las mujeres son licenciaturas y no se les han ofrecido».

Para solucionar esta desigualdad, Jorge Melero apuesta por actuaciones en las propias empresas: «Tenemos que seguir avanzando en los planes de igualdad de las empresas, tenemos que tener medidas internas donde las empresas de una vez y por todas se decidan a contratar de igual manera al sector masculino y al femenino. En Michelin tenemos el plan de igualdad aprobado desde hace unos diez años, y desde entonces, el 40 por ciento de la contratación es femenina. Si el plan de igualdad no existiera, seguramente Michelin seguiría contratando fundamentalmente hombres». Mientras, Bayo señala que la diferencia es «tremenda» y afirma que le gustaría «analizar los datos y ver cuál es el motivo de que haya tan pocas contrataciones de mujeres». Cree que «se podría hacer un estudio en mesas de diálogo social para ver cuál es el problema y cómo mejorar ese dato».

Lejos de solucionarse, la desigualdad en aquellos que dejan las listas del paro en la Ribera se está agravando. La comarca también cerró 2017 con una mayoría de mujeres en el registro del paro, eran el 56,8 por ciento del total. La diferencia es que aquel año, las mujeres y hombres que encontraron un empleo fueron casi los mismos. Se sumaron 188 parados menos por 199 paradas menos.

Por sectores, el que más aportó a disminuir las listas de personas sin trabajo en 2018 fue el de servicios, que aportó 155 contratos, seguido de la industria, que sumó 84, y de la construcción, con 58. Aquí hay que recordar que la disminución del paro también puede ser por motivos de pérdida de población, aunque en la Ribera, de 2017 a 2018 no ha habido una gran variación. Por ejemplo, Aranda solo bajó en doce censados. 

En CCOO apuntan que el sector servicios es «un cajón de sastre» y señalan que el problema no es tanto la falta de empleo como la calidad del mismo. «Es precario y muy temporal, fruto de la reforma laboral del PP», sentencia Melero. Bayo es más optimista y señala que los datos de bajada del paro «son muy buenos» y que hay «mucha demanda de mano de obra cualificada».