"Hemos garantizado los alimentos durante esta crisis"

G. ARCE
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Amplia entrevista a Paulo Soares, director general de la Región Sur de Campofrío (Sigma) en Europa

"Hemos garantizado los alimentos durante esta crisis" - Foto: Alberto Rodrigo

Las circunstancias han hecho de Paulo Soares, el hombre del gigante mexicano Sigma Alimentos en Europa y -por extensión- de su filial española Campofrío, un experto en grandes crisis. Hace seis años, este ejecutivo portugués, responsable de un conglomerado de 27 fábricas con más de 2.100 millones de euros en ventas, lideró la reconstrucción de la Nueva Bureba. Cuando la fábrica alcanzó la velocidad de crucero y todo parecía superado, se las vio el pasado año con la crisis de la peste porcina en China, que mató a la mitad de la cabaña de cerdo del gigante asiático trastocando todo el mercado mundial. Pero la crisis del cerdo ha quedado empequeñecida por la covid-19, que ha supuesto un reto extraordinario para esta industria cárnica de origen burgalés. Siete meses después se siente especialmente satisfecho del papel jugado por Campofrío y toda su plantilla para garantizar -sin ruptura alguna y con las máximas garantías de salud de sus trabajadores- el abastecimiento alimentario de los hogares españoles y del resto de Europa.

¿Cómo está Campofrío después de todo lo ocurrido con la pandemia?
Estamos viviendo algo que nunca habíamos vivido. Al inicio de enero, cuando  expliqué la estrategia para afrontar este año a la compañía, apunté que este periodo iba a estar marcado por un entorno VUCA, es decir, por la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad. En ningún momento soñábamos con lo que ha ocurrido. Pese a ello, es el segundo año que vivimos en un entorno de virus, porque quiero recordar que en 2019 nos vimos afectados por el virus de la peste porcina. Y tuvo su impacto porque China produce la mitad de los cerdos a nivel mundial y cuando se les muere la mitad de la cabaña en dos años necesitan importar. Es una situación buena para los que exportan (productores de frescos, mataderos y ganaderos) pero para nosotros, los que nos dedicamos a la transformación, no, porque nos añade mucha presión. Sufrimos pero lo arreglamos.

Y ahora la covid-19...

De alguna forma, ya estábamos preparados para ello. Hemos vivido ya muchas historias y quizá la más compleja fue la del incendio de la planta de La Bureba hace 6 años. Para bien o para mal, ya estamos acostumbrados a trabajar en escenarios de crisis. Ante la llegada de la pandemia reaccionamos muy rápido. Le recuerdo que dirijo la zona sur de Europa, que también incluye Portugal e Italia. Antes de que se empezase a hablar del tema en España, yo ya constituí un comité de crisis en febrero. Pensábamos que era un tema de China pero no fue así. Tuvimos muy claras unas prioridades, la primera fue la seguridad de nuestros empleados: garantizamos todas las medidas de seguridad, sanidad y equipos de autoprotección necesarios. En segundo lugar, somos una compañía muy importante en mitad de la cadena alimentaria y la alimentación es una actividad esencial. Garantizamos el suministro y la buena noticia es que España ha sido el país de Europa que menos ha fallado en la cadena de suministro de alimentación, lo cual dice sobre cómo estamos preparados los fabricantes y los distribuidores. Asimismo, contrariamente a lo que había pasado en otras crisis, hemos trabajado muy bien unos de la mano de otros, nos hemos alineado muy bien con nuestros clientes para gestionar  la logística y tener el mínimo posible de rupturas en la cadena de suministro. La tercera prioridad fue el day after, el día después tras quince días de producir al máximo. Nos hemos encontrado un consumidor y una sociedad totalmente cambiada. Vimos estos cambios y tenemos que escuchar al consumidor para ajustarnos a ellos.

¿Han tomado medidas ante la confirmación de que estamos ante una segunda oleada de contagios?
No han cambiado mucho los protocolos porque hemos implementado todas las medidas desde el inicio de la crisis y así seguimos. Hemos reforzado los mensajes hacia la organización y los mandos en el sentido de que no hay que bajar la guardia y que hay que seguir por el mismo camino de la seguridad. Seguimos reuniendo los comités de crisis una o dos veces por semana y todas las medias implementadas siguen igual.

¿Mantienen un alto nivel de producción en Campofrío ante la posibilidad de nuevos confinamientos?
Sí. Hemos tenido altos y bajos. Las primeras seis semanas fue una locura absoluta, luego se fue calmando y ajustando. Ahora la demanda se ha equilibrado y estamos en niveles normales aunque, según el canal, la categoría y el formato, hay productos que han caído y otros han subido. Los unos compensan a los otros. Se ha disparado la demanda de salchicha, pizza y bacón, entre otros, todo lo que va asociado al cambio principal que ha vivido esta sociedad: el consumir se ha quedado encerrado en casa. Entre los productos que bajan y de forma muy pronunciada están todos los vinculados al consumo en la hostelería.

(La entrevista completa, en la edición de papel de hoy de Diario de Burgos)