La pesadilla del PSOE

EFE
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La sentencia del 'caso de los ERE', que condenó, entre otros, a los expresidentes de la Junta de Andalucía Chaves y Griñán, ha dejado tocada a la formación a nivel nacional y autonómico

La pesadilla del PSOE

El 19 de noviembre de 2019 quedará grabado en la historia judicial española. Ese día, la Audiencia de Sevilla sentenció que la antigua cúpula del Gobierno autonómico andaluz, con Manuel Chaves y José Antonio Griñán al frente, ideó o permitió un sistema corrupto de ayudas a empresas durante una década. Era la sentencia de la pieza principal del caso ERE y diseccionó en 1.821 páginas un sistema de ayudas sociolaborales y a empresas en crisis que funcionó entre 2000 y 2009 desde una «patente» y «palmaria ilegalidad» y que movilizó sin control unos 680 millones de euros.
El tribunal sevillano -tras un juicio de 152 sesiones- siguió casi al pie de la letra el criterio de la jueza Mercedes Alaya y la Fiscalía Anticorrupción, y condenó a 19 de los 21 ex altos cargos de la Junta juzgados en esta pieza política.
La sentencia supuso un mazazo para el PSOE-A cuyo impacto aún está por determinar. Griñán, condenado a seis años de prisión por malversación y prevaricación; su antecesor, Manuel Chaves, a nueve de inhabilitación por el segundo de los delitos. Pero no solo ellos, también siete exconsejeros (Magdalena Álvarez y Gaspar Zarrías entre ellos), para un total de 19 ex altos cargos condenados a penas que suman 68 años de cárcel y 255 de inhabilitación.
Las defensas llevarán el caso al Supremo, pero las 1.821 páginas de este fallo suponen una severa censura al sistema «fraudulento» e «ilegal» ideado por la Junta para tramitar las ayudas para pagar la prejubilación de más de 6.000 trabajadores. Porque, como recalca la Audiencia de Sevilla, gracias a ese sistema se enriquecieron empresas y personas que ni siquiera trabajaron en esas compañías.
Un sistema exento de cualquier fiscalización que permitía que fondos públicos fueran destinados a «fines ajenos al interés público» y del que los máximos responsables de la Junta eran conocedores.
La sentencia no es el final, dado que quedan más de 100 piezas por juzgar y, de hecho, pocos días después el juzgado de instrucción 6 de Sevilla, a instancias de Anticorrupción, abrió una nueva pieza para investigar si Chaves, siete condenados y otros ex altos cargos prevaricaron y malversaron en 1999 al dar un préstamo de 5,8 millones a una empresa de Jaén.
Pero sí es una mancha tal vez indeleble en la carrera de Chaves y de Griñán, presidentes durante 23 años de la Junta de Andalucía y expresidentes ambos del PSOE, partido del que se dieron de baja tras su procesamiento en 2016.
Está por ver el impacto político del fallo para la sucesora de ambos, Susana Díaz, y para el resto de Ferraz, zarandeado durante casi 10 años por los vaivenes de esta investigación.
la sombra de la ‘gürtel’. El PP lo ha comparado directamente con la sentencia de Gürtel, que precipitó la moción censura que desalojó a Rajoy del Gobierno. De ahí que haya pedido al presidente y promotor de esta, Pedro Sánchez, que asuma su responsabilidad porque está "inhabilitado".
Por contra, tanto el Ejecutivo como el PSOE han recalcado que ambos casos no son comparables, dado que Génova fue condenada por lucrarse de la trama y Ferraz no ha sido acusado ni investigado.
«No es un caso del PSOE, sino de antiguos cargos de la Junta», resumió el secretario de Organización del partido, José Luis Ábalos. Su voz sirve de ejemplo de la distancia que ha tomado el PSOE respecto a sus antiguos presidentes, si bien desde la formación se ha defendido su honorabilidad y su honradez. Como han hecho ellos mismos: «No hemos robado el dinero de los trabajadores parados», afirmó Chaves, quien calculó que el 90 por ciento de los 680 millones en los que Anticorrupción y el tribunal cuantificaron la malversación «lo están cobrando 6.400 desempleados».
«El dinero no está ni en Panamá ni en Suiza, ni en los bolsillos de Pepe y Manolo», dijo Susana Díaz en una entrevista días después de conocerse la sentencia que, por su dureza, ha dejado muy tocados a los socialistas andaluces.
La sevillana se mostró dispuesta a repetir como secretaria general del partido en la región, pero sus críticos dentro de sus propias filas han visto en la sentencia del caso de los ERE una oportunidad para cuestionar su liderazgo.
Va en su contra el hecho de que, tras 40 años de Gobiernos socialistas, rara es la semana en la que los actuales responsables de la Junta no hacen alguna denuncia sobre la gestión del equipo anterior, entre las últimas, la aparición de tres cajas fuertes ocultas con documentación sobre supuestas ayudas ilegales a más empresas.