El Reino Unido diseña su futuro

Agencias
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Boris Johnson tiene 11 meses para definir un acuerdo de libre comercio con la eurozona en el que debe fijar también políticas urgentes como una ley migratoria, la seguridad o las finanzas

El Reino Unido diseña su futuro - Foto: SIMON DAWSON

Consumado el adiós a la Unión Europea (UE), el Reino Unido debe redefinir a partir de ahora sus relaciones con el resto del mundo, un proceso en el que la cuestión más planteada desde ayer por la prensa británica es: ¿qué ocurrirá ahora?
El casi medio siglo de pertenencia británica al club comunitario llegó a su fin con sensaciones agridulces. Por delante quedan aún 11 meses de una transición todavía incierta, en la que ambas partes han de perfilar un nuevo nexo.
En un artículo publicado ayer en The Times, el presidente francés, Emmanuel Macron, subrayó las dificultades con las que previsiblemente ambos exsocios se toparán en sus negociaciones comerciales.
«Redunda en nuestro interés común definir una asociación lo más estrecha y profunda posible en materia de defensa y seguridad, y en cuestiones policiales, judiciales, medioambientales, científicas y en cooperación cultural», apuntó.
Al mismo tiempo, Macron alertó de que «la facilidad de acceso al mercado europeo dependerá del grado en el que se acepten las reglas de la UE», ya que el bloque «no puede permitir que se desarrolle entre ambos ninguna competencia dañina».
El diputado tory Michael Gove  subrayó que «el verdadero significado del Brexit es fortalecer la democracia parlamentaria» de este país.
El económico Financial Times incidió en el tiempo que se ha tardado para consumar finalmente el Brexit: «El Reino Unido finalmente corta sus vínculos con la UE», mientras que casi todos los diarios nacionales se hacen la misma pregunta: «¿qué pasará ahora?»
The Guardian empleó un tono nostálgico en su titular «El día que dijimos adiós» y su editor de Economía Larrry Elliott vaticinó «el comienzo de una nueva era», en la que el país «se adentra en una década, potencialmente, de profundo cambio estructural».
El acuerdo del Brexit ratificado estipula tan solo los términos de la marcha aunque deja por resolver la futura relación bilateral, una falta de concreción que genera incertidumbre en todos los sectores.
Entre otros acuciantes asuntos, Londres y Bruselas tendrán que construir un nuevo tratado comercial antes de la fecha límite de ese período de transición del 31 de diciembre. Pero, además, deberán determinar el grado de acceso que tendrán en este nuevo capítulo las firmas de servicios financieros, definir una normativa migratoria o perfilar mecanismos de seguridad compartida.
Un período de 11 meses de transición es un tiempo que a la UE le parece insuficiente para poder abarcar todos los pormenores del futuro tratado aunque el primer ministro, Boris Johnson, avisó de que no prolongará esa transición.
En estos próximos meses, Londres buscará un tratado de libre comercio que garantice que las importaciones y las exportaciones estén exentas de aranceles.
Johnson querrá, asimismo, desligarse de la alineación con las regulaciones comunitarias, un punto que deja la puerta abierta a nuevos controles fronterizos.
Mientras tanto, el país debe continuar cumpliendo con las regulaciones de la UE y contribuyendo al presupuesto comunitario durante esta etapa transitoria.