El retablo de Juan de Esparza, como en el siglo XVI

I.P.
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Finaliza la restauración de la 'joya' de la iglesia de San Román, de Quintanilla de Riofresno, gracias a la campaña de crowdfunding promovida por la junta vecinal e Hispania Nostra

El retablo de Juan de Esparza, como en el siglo XVI - Foto: Patricia González

Todo empezó por esas fechas hace un año. Un pequeño pueblo perteneciente al municipio de Sotresgudo, donde apenas viven diez almas, saltaba a la prensa nacional. Los vecinos instalaban dos belenes en la iglesia, uno tradicional y otros con figura de playmobil como reclamo para recaudar fondos y arreglar el retablo de San Román, una obra de 1575 del escultor Juan de Esparza, que venía sufriendo un progresivo deterioro. Fue tal el eco de la noticia que, de pronto Quintanilla de Riofresno, se vio inundada de cámaras de TV, periodistas y fotógrafos. Su alcalde, Roberto  Castro, supo gestionar muy bien la reivindicación del pueblo y logró que Hispania Nostra, la Asociación que tiene como objetivo la defensa y puesta en valor del patrimonio, se involucrara en una campaña de crowdfunding para recaudar fondos y restaurar el retablo. Se fijó un mínimo de 10.000 euros y un máximo de 15.000.

El objetivo se cumplió sobradamente; cuando Hispania Nostra cerró la campaña el 10 de marzo se habían recaudado 20.045 euros. Ya tenían otros 15.000, logrados en sorteos, donaciones y otras acciones.Con los fondos suficientes, las obras de restauración se adjudicaron a la empresa Oro, Azul y Mirra, de Jorge Camarero, por un importe de 26.660 euros. Los trabajos no pudieron terminarse coincidiendo con la fiesta de la localidad, San Román, pero poco ha faltado porque unas semanas después ya luce el retablo en todo su esplendor, lo que no resta mérito al proceso, cumpliéndose otro de los ‘sueños’ del alcalde: que los trabajos estuviesen acabados dentro de este 2019, cuando la obra de Juan de Esparza cumple 444 años, motivo por el que la campaña se denominó Mecenazgo 444. Otro objetivo cumplido. Un más que satisfecho alcalde manifestaba ayer el orgullo que supone poder mostrar la obra restaurada, y no podía por menos que pensar en aquellas humildes gentes del siglo XVI, que no habían salido del pueblo, que solo entendían de sus trabajos y no de arte, pero que debieron sentirse impactados al ver tanta belleza en las escenas bíblicas

. Pero además, castro asegura que de lo que más orgullos está es de "haber abierto una vía de financiación a otros pueblos, como Valcabado, en León, y Vadocondes, Condado de Treviño y Cardeñuela Riopico, en Burgos".Humedad, problemas de asentamiento de policromía, efecto de xilófagos, desprendimiento de elementos... estaban detrás del deterioro del retablo, una pieza de 5 calles y 4 cuerpos. Además de los trabajos de restauración, se ha aprovechado para ‘colocar’ en sus espacios originales las figuras de la calle central: San Román, la Asunción de la Virgen, que ahora queda en el centro, y el arcángel San Miguel, que pasa a ocupar la parte superior donde estaba la imagen mariana, que pudieron alterarse con la reforma litúrgica del Concilio Vaticano, y que ha obligado a intervenir ligeramente en alguno de los espacios. Camarero explica, por otra parte, que la zona más deteriorada era la superior que remata el retablo, por los efectos de la humedad y los excrementos de palomas, así como las imágenes de las plañideras, y la oxidación de barnices. El retablo tenía, además, un desajuste en la parte izquierda, que se desmontó, ajustó y volvió a montar.Ahora, con todo el proceso de restauración y limpieza, destaca de nuevo la viveza de los colores y se aprecian los detalles de los estofados -pinturas sobre el oro-. Camarero destaca, además, los trabajos de consolidación de la madera, con la reposición de piezas y molduras que se habían perdido en la predela por la acción de xilófagos, y la intervenido en las pinturas murales del telón que ‘abraza’ el retablo.Además de la actuación en el retablo, se ha aprovechado para hacer nuevo el ‘banco’ de madera sobre el que se sustenta aquél, y se ha arreglado la pared, cambiado luces y la instalación eléctrica, y en breve se cambiará la megafonía; estas obras complementarias no estaba presupuestas al no tener la seguridad de contar con fondos suficientes, y han contado con ayuda de vecinos desinteresadas.

El retablo de Juan de Esparza, como en el siglo XVIEl retablo de Juan de Esparza, como en el siglo XVI - Foto: Patricia González

 

"Nuestro de corazón"

Cuando ayer traspasábamos el umbral del templo, la estampa era similar, casi, a la del año pasado cuando empezó todo. Allí está, a la derecha, el belén artesanal con todos sus detalles, y a la izquierda el realizado con piezas de playmobil. Y el retablo en su sitio, en el mismo que le instalara Juan de Esparza. Todo parece igual, pero es distinto. El Nacimiento tradicional ha crecido y hasta ha incorporado al restaurador trabajando en los bajorelieves (foto), y en el otro las figuritas tienen un nombre, el de cada una de las  personas que donó una cantidad en la campaña de recaudación de fondos. Es el homenaje que el alcalde rinde por esa ayuda y que se completará la próxima semana con la presentación de la restauración a todos los que han colaborado en la misma, un acto en el que habrá palabras de agradecimiento, música y almuerzo. Y, como dice el alcalde, el templo será titularidad del Arzobispado, "pero es nuestro, así lo sentimos de corazón; nosotros lo utilizamos, lo cuidamos y lo disfrutamos".