El cielo de Huerta de Rey se abre al Cid Campeador

J.D.M.
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Cientos de huertaños y visitantes disfrutan en las calles de la animación y los espectáculos medievales organizados durante la V Jornada Cidiana

El alcalde de Huerta de Rey dio el pregón con el que comenzaba la jornada medieval en un municipio engalanado para recibir al Cid Campeador. - Foto: Luis López Araico

El cielo gris que amenazaba lluvia al mediodía -e incluso ‘descargó’ a primera hora- se aclaró conforme avanzó el sábado para recibir al Cid Campeador, que en su camino al destierro pasó por Huerta de Rey, según cuenta el Cantar del Mío Cid. Las calles de la localidad burgalesa lucían engalanadas y en ellas, vecinos y visitantes disfrutaron de una completa jornada medieval antes de la llegada de Rodrigo Díaz de Vivar. 
El pregón del alcalde, que ‘ordenó’ «divertimento, regocijo y alegría» a sus paisanos, dio comienzo a una jornada que continuó con las danzas medievales de los más pequeños frente a la Casa Consistorial primero y junto al frontón después, antes de volver al centro de Huerta de Rey, donde la compañía Isla Tortuga ofreció un espectáculo de cetrería y reptiles exóticos.
Una a una fueron presentando a las diferentes especies que encandilaron a huertaños y visitantes. Entre ellas, el halcón peregrino, «el más veloz del planeta» o el cuervo negro, «uno de los animales más inteligentes». También otras aves como lechuzas, diferentes tipos de águilas o una variedad de martín pescador, y reptiles como el varano de la sabana o la tortuga «con la mandíbula más potente del mundo». 

El Cid Campeador se arrodilla ante el rey Alfonso VI durante la representación teatral 'La Leyenda del Cid'.
El Cid Campeador se arrodilla ante el rey Alfonso VI durante la representación teatral 'La Leyenda del Cid'. - Foto: José Luis Esteban
Los presentes desviaron momentáneamente su atención hacia el firmamento, todavía nublado, donde decenas de buitres de paso sobrevolaron Huerta de Rey, ante la curiosa mirada de jóvenes y mayores, sorprendidos por la cantidad de rapaces que volaban en círculos sobre sus cabezas. 
Pasado el ‘susto’, que no fue tal, la fiesta continuó por las calles con las danzas orientales de la compañía Hanin y el mercado medieval, que reunió más de una veintena de puestos en la avenida Alonso López, con artículos de cuero, lana o piel, jabones caseros y cremas hidratantes, armas de juguete o collares, pulseras y pendientes, pero también con productos de alimentación, desde almendras a miel, pasando por panes, bizcochos o humus. Los huertaños también pudieron conocer con detalle el oficio de alfarero. 
El grupo Wyrdamur Medieval Folk amenizó la comida y ya por la tarde continuaron las danzas y los espectáculos hasta las coplas del ciego en el puente sobre el río Arandilla, previas a la llegada por la calle Larga del Campeador, que fue recibido por el alcalde y por los vecinos antes de la representación teatral La leyenda del Cid. Una obra en la que participó medio centenar de actores y figurantes y a la que asistió medio millar de personas. Fue la guinda a una vibrante jornada en Huerta de Rey.