Casado reconoce que se pasará a fase 1 animada por los datos

SPC
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La consejera asegura que el coronavirus «no ha perdido fuelle» sino que, «entre todos le hemos plantado cara con la cuarentena social»

Un grupo de personas camina por la calle este jueves. - Foto: Ical

 La consejera de Sanidad de Castilla y León, Verónica Casado, sostuvo ayer que todas las provincias de Castilla y León pasarán el lunes a fase 1 «tranquilamente» tras ser «animada» por el Ministerio de Sanidad, como consecuencia de los «buenos datos» que presenta la Comunidad actualmente. Aunque la reunión bilateral de la Junta con el Ministerio para analizar esta propuesta de desescalada para la próxima semana se celebró horas después de su comparecencia, Casado dio por hecho que será aceptada, a expensas de una serie de cuestiones de movilidad que transmitirán al Ministerio y sobre las que hoy informarán. Estas dudas sobre la movilidad tienen que ver con que, desde el lunes y como consecuencia del cambio de criterio geográfico a provincial, las 26 zonas básicas de salud que ya estaban en fase 1 desde el 11 de mayo pasarán a fase 2 el lunes y la Junta no tiene claro cómo actuar en las provincias con esta variabilidad de fases.
Pero tanto la consejera como el vicepresidente y portavoz de la Junta, Francisco Igea, también presente en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, defendieron que pese al nuevo avance por provincias, la vigilancia de los casos seguirá siendo en las zonas básicas de salud, que podrán retroceder en las fases de desescalada si se produce algún rebrote puntual.
En este sentido, Igea sostuvo que el cambio de fase es «la consecuencia de la situación epidemiológica» de cada zona básica de salud y cada provincia, «no por presión política o económica», ya que «no existe la dicotomía entre salud y economía». Atender a condicionantes económicos o políticos y anteponerlos a los criterios sanitarios «sería un gravísimo error que colocaría en riesgo a toda la Comunidad», remarcó el vicepresidente, quien reflexionó sobre el peligro de la pérdida del «prestigio» asociado a la gestión de la crisis del coronavirus.
Medora

Por otra parte, Verónica Casado apuntó que el volumen de sospecha de nuevos contagios en el sistema Medora de Sacyl ronda en estos momento el 10 por ciento, y que actualmente se está realizando una prueba de detección por PCR en las primeras 24 horas desde que se detecta un posible caso. «Si se confirma el positivo seguimos y aislamos al paciente, y si no puede proseguir con su vida normal. Con ello ofrecemos una garantía de seguimiento», destacó, según informa Ical.
Según apuntó en su intervención, no le preocupa «nada» que el seguimiento que se está ofreciendo desde Atención Primaria pueda estar sobredimensionado, o que un profesional sanitario decida hacer una PCR a un paciente ante un posible contagio y que la prueba arroje finalmente un resultado negativo. «Tenemos que intentar conseguir que la incidencia disminuya, y eso solo lo hará cuando cortemos el contagio», remachó.
Inquirida sobre si desde el Gobierno autonómico conocen dónde se producen actualmente los nuevos contagios, destacó que hasta que no conozcan en profundidad el estudio de contactos que se está realizando no será posible determinarlo. «Cuando aislemos los casos veremos donde se dan más, si hay transmisión comunitaria, familiar o en espacios cerrados como residencias… Además, recalcó que el coronavirus «no ha perdido fuelle» sino que, «entre todos le hemos plantado cara con la cuarentena social». «Nos hemos aislado y no ha encontrado el huésped que contaminar, así que hemos logrado disminuir su contagiosidad, pero si ahora no tenemos el cuidado suficiente nos demostrará que no ha perdido nada de fuelle», dijo.