El miedo

ROCÍO MARTÍNEZ
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OPINIÓN | "Esta semana arranca ya la Bundesliga, lo espero con ansia. Será quien marque el camino a seguir. Así que ¡bienvenidos al césped de nuevo, futbolistas! Ojalá se lo pudiera decir a ellas, pero a ellas les han dejado sin Liga"

La plantilla del Atlético de Madrid vuelve a los entrenamientos tras realizarse los test la semana pasada. - Foto: Óscar Ortiz (Europa Press)

El miedo es libre, y respetable y que algunos futbolistas tengan miedo es más que comprensible. Ganar mucho dinero no te libra de las inquietudes más humanas. Ese miedo lo verbalizó la plantilla y cuerpo técnico del Eibar, pero sobretodo el cadista Fali, el único que ha dicho que sin vacuna no juega, y que si no juega no cobra. Y ¡cómo no entenderlo! ¡Faltaría más! Pero su miedo al contagio nos hace valorar aún más a los sanitarios. Seguro que muchos también tienen miedo, pero ahí están, al pie del cañón.

Y al pie del suyo están ya también los futbolistas. Por un instante ver a Messi con el balón en los pies, a Zidane, aunque fuera con mascarilla, me dio esperanza, me hizo sentir como que la normalidad se empezara a vislumbrar en el horizonte. Y aplaudo los tests a los futbolistas, porque en el fútbol es imposible mantener la distancia (imaginen un córner) que sí podemos guardar en otros trabajos y porque esos tests los paga la Liga. Que los futbolistas se hagan o no tests no va a cambiar la situación de los tests a los sanitarios (prioridad absoluta). Los futbolistas no les están quitando tests a los médicos.

Lo que no entiendo es la oposición de los futbolistas a las concentraciones. La AFE llega a decir que son inconstitucionales. Pero meterse en una burbuja sin contacto con sus familias y sin nadie sería la opción más segura en un escenario en el que no existe riesgo cero.

Esta semana arranca ya la Bundesliga, lo espero con ansia. Será quien marque el camino a seguir. Así que ¡bienvenidos al césped de nuevo, futbolistas! Ojalá se lo pudiera decir a ellas, pero a ellas les han dejado sin Liga. Ahora que el fútbol femenino empezaba a abrirse camino ¡zas! Y aunque no mueva tanto dinero también cuentan los gestos y éste ha sido feo, como que clubes que se gastan millones de euros en fichar estén en un ERTE que asumen las arcas públicas. ¿Legal? Totalmente. ¿Moral? Quizás no tanto. Pero cuidado, no todos lo han hecho.