PSOE, Podemos y Cs reclaman un cambio ante un PP continuista

S. González
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Los candidatos Fernández Mañueco, Luis Tudanca, Pablo Fernández y Francisco Igea celebran un histórico debate electoral, el primero que se produce en la Comunidad desde hace 24 años

(De i. a d.) Los candidatos Pablo Fernández (Podemos), Fernández Mañueco (PP), Luis Tudanca (PSOE) y Francisco Igea (Ciudadanos) posan en el plató junto a las moderadoras Alejandra Abad (d) y Natividad Melendre. - Foto: Miriam Chacón (Ical)

El candidato popular Fernández Mañueco defendió la experiencia en la gestión y la continuidad de las políticas públicas que han convertido a la Comunidad en ‘buque insignia’ de muchos servicios básicos frente al resto de aspirantes a presidir la Junta, que insistieron en la necesidad de un cambio para que Castilla y León tome otro rumbo frente al futuro.
Luis Tudanca (PSOE), Pablo Fernández (Podemos-Equo) y Francisco Igea (Cs) confrontaron sus propuestas electorales con Mañueco (PP) en un debate histórico tras 24 años de ausencia. El primero y único hasta ahora celebrado en la historia democrática de la Comunidad tuvo lugar en 1995 entre el popular Juan José Lucas, el socialista Jesús Quijano y Antonio Herreros (IU), una formación ayer ausente al no contar durante la pasada legislatura con grupo parlamentario propio.
El candidato del Partido Popular, Alfonso Fernández Mañueco, ofreció estabilidad y experiencia para que Castilla y León «siga creciendo» y Luis Tudanca apeló en varias ocasiones a repetir la victoria el próximo 26 de mayo de las elecciones generales celebradas hace algo más de dos semanas para lograr el cambio, una reivindicación a la que se sumaron Fernández e Igea.
Todos ellos desgranaron sus medidas para la lucha contra la despoblación y desarrollo rural, economía y empleo, fiscalidad y regeneración democrática, aunque en algunos momentos se produjeron cruces de críticas, especialmente por parte de Francisco Igea quien cuestionó que Mañueco represente un «proyecto renovado» del PP, como dijo el candidato popular.
La despoblación sobrevoló las cerca de dos horas de debate, con los tiempos muy tasados, y los candidatos fueron unánimes en que la Comunidad se juega su futuro si no se adoptan medidas para revertir la situación, que en muchas ocasiones van más allá de las competencias autonómicas.

Despoblación.

Tudanca, Fernández e Igea acusaron al PP de la falta de medidas efectivas durante los 32 años que llevan gobernando para luchar contra la despoblación, el principal problema de Castilla y León. Frente a ello, Fernández Mañueco aseguró que antes de la crisis económica, «provocada por el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero», había más población que ahora, por lo que justificó en la situación económica el grave problema demográfico.
Sin entrar en el cuerpo a cuerpo, que se produjo de forma especial en los minutos finales con motivo de la corrupción y la regeneración democrática, los candidatos coincidieron en una discriminación fiscal positiva, en un pacto de Estado y en la imprescindible llegada de internet a todos los rincones de la Comunidad como soluciones para un cambio de tendencia.
El socialista Luis Tudanca destacó que en los últimos ocho años Castilla y León ha perdido 150.000 habitantes y señaló que, en caso de seguir así, «la mitad de la población que perderá España será de aquí». Frente a esa «realidad», presentó otro camino y propuso una Vicepresidencia de la Junta para hacer frente al reto demográfico, un plan de retorno y de igualdad de oportunidades para el medio rural, y bonificaciones fiscales para quienes viven lejos de las grandes urbes.
El aspirante naranja, que emuló a Rivera sacando carteles durante todo el debate, mostró un mapa de la despoblación para recalcar que en «la mayoría de los pueblos en riesgo de desaparición hay un alcalde del PP». Igea rechazó el «clientelismo que ha practicado el PP y que siguen ofreciendo» y criticó a populares y socialistas por haber «pactado año tras año presupuestos e inversiones con los nacionalistas, generando desigualdades que provocan la marcha de nuestras empresas y trabajadores», lamentó.
Pablo Fernández, a pesar de no querer entrar en refriegas para disponer de más tiempo en presentar sus propuestas, afirmó que «la despoblación es la consecuencia de las políticas del bipartidismo, especialmente del PP». En su opinión, «revertir este problema será una tarea ardua que no se puede afrontar en una única legislatura», y por ello invitó a un pacto de Estado en torno a vivienda, empleo e infraestructuras en el medio rural, así como potenciar el sector primario, forestal y el patrimonio. «Queremos llenar de vida el medio rural», resumió.
Fernández Mañueco, que aspira a sustituir a Juan Vicente Herrera al frente de la Junta, defendió las políticas del PP al frente del Gobierno autonómico y apostó por «crecer en población y en oportunidades en las zonas rurales». Insistió en que el PP es «el partido del mundo rural», pero propuso potenciar los servicios públicos, una fiscalidad especial e incrementar y desarrollar la conciliación con la educación infantil gratuita de cero a tres años especialmente en las zonas rurales, resumió.

Poco cara a cara.

Las moderadoras del debate, Alejandra Abad y Natividad Melendre, periodistas de Castilla y León Televisión, se mostraron escrupulosas con el tiempo y los turnos. Aunque los candidatos apenas quisieron entrar en rifirrafes. Mañueco incluso rechazó intervenir en varias ocasiones por alusiones, sí que se produjo algún intercambio dialéctico. Tudanca insitió en varias ocasiones al candidato popular en qué parte de su programa electoral estaba la creación de una Consejería de Medio Rural, anunciada por Mañueco minutos antes, aunque no consiguió una respuesta.
Por el contrario, Mañueco sacó el Plan del Oeste, comprometido por Zapatero cuando era presidente del Gobierno, donde aparecía la despoblación como una política de Estado que va «más allá de las competencias autonómicas». El candidato del PP también tuvo palabras duras contra Ciudadanos por querer fusionar y suprimir municipios.
Por supuesto, la despoblación no fue el único asunto abordado por los candidatos a presidir la Junta durante los próximos cuatro años, que también presentaron sus iniciativas económicas. Nuevamente los tres representantes de la oposición plantearon un nuevo modelo económico, mientras que Mañueco puso en valor que con el PP es con quien se crea empleo y la economía crece. Tudanca, Fernández e Igea discreparon y destacaron la necesidad de alcanzar un empleo de calidad e implementar medidas hacia los autónomos.
La fiscalidad unió en dos bloques a los candidatos, los de PP y Ciudadanos en la defensa de un modelo basado en menos impuestos y la eliminación de Sucesiones y Donaciones, frente a PSOE y Podemos que presentaron propuestas centradas en que paguen más los que más ganan y heredan.
Finalmente, abordaron la regeneración democrática, en el que los cuatro rechazaron la corrupción política, aunque fue el bloque más vivo entre ellos y el de mayor polémica. En este aspecto, Fernández Mañueco tuvo que escuchar acusaciones sobre la corrupción en el PP y su impasividad ante ellas.