La corrupción une a PSOE, Podemos y Cs contra Mañueco

SPC
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Los líderes de PSOE, Podemos y Ciudadanos ofrecen un gobierno «decente», «tolerancia cero» con la corrupción y liquidar el «clientelismo» frente al proyecto «renovado» que defendió el 'popular' Fernández Mañueco

(I a d)Pablo Fernández,AlfonsoFernándezMañueco,Luis Tudanca y Francisco Igea, a su llegada a la Feria de Muestras de Valladolid antes del debate electoral - Foto: Ical

El candidato del PP a la Presidencia de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, rechazó ayer recibir lecciones en regeneración democrática, ante las críticas por los casos de corrupción de sus adversarios de PSOE, Podemos-Equo y Ciudadanos, Luis Tudanca, Pablo Fernández y Francisco Igea, que prometieron un cambio y un gobierno «decente», que tengan «tolerancia cero» con esas prácticas y liquide el «clientelismo». El debate electoral, que se celebró en la Feria de Valladolid, trató en el cuarto bloque sobre la regeneración democrática, en el que los candidatos endurecieron el tono en sus críticas y acusaciones, que se dirigieron hacia el candidato del PP, quien defendió su proyecto «renovado» en un partido que ha gobernado 32 años la Comunidad.
En ese sentido, Alfonso Fernández Mañueco prometió un gobierno «serio y solvente», como «garantía» al «sanchismo» y al partido «veleta», como se refirió a Ciudadanos, a quienes afeó que no superan organizar unas primarias, que finalmente convirtieron a Igea en candidato. «Lecciones las justas», respondió el dirigente popular, quien relató las medidas adoptadas por la Junta y propuso un pacto por la regeneración, que no fue aceptado, y crear una comisión de expertos sobre los tránsfugas o los aforamientos
«No lo soporto», afirmó sobre la corrupción Luis Tudanca, que añadió es lo que más detesta en política. Por ello, prometió ser «radical» y formar un gobierno «decente» y «limpio» para lo que comprometió la creación de una oficina anticorrupción, entre otras medidas. «No habrá piedad», sentenció el candidato socialista, quien recalcó que no son «iguales» todos los partidos en esta cuestión.
De la misma forma, Pablo Fernández aseguró que «nunca más» deben repetirse los casos de corrupción que han afectado a la Comunidad, entre los que citó la trama eólica, la Perla Negra o las embajadas en el exterior. Anunció una consejería «anticorrupción» y consideró que el PP solo puede formar una comisión de expertos, pero en esta materia, por todo los sucedido en la Comunidad, que recordó se conocía como «Sicilia y León».
Francisco Igea consideró una «urgencia» acabar con el clientelismo, con la libre designación de cargos de confianza y con quienes deben «favores» y llaman a empresarios, al tiempo que hizo una defensa de la libertad de prensa. A su juicio hace falta «gente de palabra» en las instituciones ante una cuestión moral y de justicia, pero que también tiene impacto en la economía.
Cruce de reproches

El debate de este bloque dio lugar a reproches entre los candidatos, principalmente hacia el dirigente del PP, a quien recordaron que no es nuevo en la política. Éste reconoció que desde los 18 años ha estado en involucrado en elPP, pero explicó que esto debe a que ha recibido el respaldo de los ciudadanos y añadió que él pretende seguir caminando por su ciudad, Salamanca, con la «cabeza alta». Fernández Mañueco defendió las medidas adoptadas por su partido y la Junta frente a las «ensoñaciones quimérica» de la izquierda y añadió que siente «bochorno» por los casos de corrupción, pero los que han afectado a todos los partidos y se comprometió ser el primer presidente que limita sus mandatos a dos, así como diálogo a la oposición.
Luis Tudanca reiteró que el PP ha manchado el «buen nombre» de la Comunidad y Mañueco le preguntó por las personas implicadas de Castilla y León. El socialista elevó el tono y citó a los exvicepresidentes Jesús Merino, que recordó lo amenazó con una denuncia si continuaba con sus acusaciones, y Miguel Pérez Villalar. Además, Tudanca propuso limitar a ocho años la duración de los mandatos de los miembros del gobierno y suprimir los aforamientos.
También Francisco Igea se dirigió sus críticas a Mañueco a quien recordó que no representa la renovación porque su proyecto es «100 por 100» PP, el partido en el que recordó ha estado «toda su vida». Además prometió que «habrá cambio», después de que Mañueco lo interpelara y acusara de ser el «caballo de Troya» para que el socialismo entre en la Junta de Castilla y León.
Por último, Pablo Fernández se presentó como la «única garantía» de la regeneración por pertenecer a un partido que tiene las «manos libres» y señaló que «nunca más» se deben producir casos de corrupción como los que se siguen en los tribunales, informa Ical.