La dieta mediterránea con vino reduce un 30% el riesgo cardiovascular

DB / Burgos
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La ingesta de polifenoles, presentes en los tintos, tiene efectos antiinflamatorios y reduce la presión arterial • Así lo recogió la jornada sobre 'Vino y Salud' celebrada en la UBU

Ramón Estruch habló sobre ‘Vino, dieta mediterránea y enfermedad cardiovascular’. - Foto: Luis López Araico

Apostar por la dieta mediterránea es apostar a caballo ganador. Casi cada día un estudio diferente avala los beneficios de las cinco frutas y verduras diarias, el consumo de aceite de oliva, frutos secos, cereales integrales, legumbres y pescado, junto a un bajo consumo de carne y productos lácteos. La dieta mediterránea es buena para casi todo, también para reducir el riesgo cardiovascular incluyendo el consumo moderado del vino en las comidas.
Así lo ratificó ayer el experto en nutrición Ramón Estruch que participó en la jornada de trabajo Vino y salud organizada por la Universidad de Burgos y la Plataforma Tecnológica del Vino (PTV). Durante su charla presentó los resultados de un estudio realizado durante cinco años con 7.447 participantes. Los objetivos del estudio Predimed eran valorar los efectos de una dieta mediterránea suplementada  con aceite de oliva virgen extra sobre la incidencia de complicaciones cardiovasculares mayores (muerte cardiovascular, infarto de miocardio y accidente vascular cerebral); valorar los efectos de esta misma dieta suplementada con frutos secos (nueves, avellanas y almendras) sobre la incidencia de complicaciones cardiovasculares mayores, y valorar el efecto de la ingesta moderada de vino sobre la incidencia de complicaciones cardiovasculares.
Las conclusiones del estudio afirman que las dietas suplementadas con frutos secos, aceite de oliva y vino reducen un 30% el riesgo cardiovascular. Los beneficios de la ingesta moderada de caldos tintos radica en la presencia de los polifenoles, de gran capacidad antioxidante, con efecto antiinflamatorio y que reducen la presión arterial.
El problema del vino es su exceso, que puede provocar alcoholismo. De ahí que Estruch destacara el importante papel de los vinos bajos en alcohol que deberían potenciarse. De ahí también la importancia de transmitir bien el mensaje y la buena comunicación en todo aquello relacionado con el vino, sus beneficios y el consumo moderado.