Escaparates de autoestima

Adrián del Campo
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Fernando, Pepe y María Jesús son algunos de los usuarios de Asadema que se encargan de elaborar la decoración navideña de los comercios y tiendas asociados de Acoa, adornos que muestran con satisfacción

Pepe, Fernando y María Jesús (de izda. a dcha.) muestran la decoración navideña que han creado. - Foto: A. del Campo

Seguro que más de uno de los viandantes que estas navidades han paseado por las calles de Aranda han detenido su mirada en una decoración navideña que se repite negocio tras negocio. Se trata de un conjunto de cajas blancas que sostienen y guardan diferentes detalles navideños como árboles, estrellas, piñas o bolas y que en su parte inferior lucen el sello de Acoa. Seguro que al ver las siglas intuirán que responde a una iniciativa de la Asociación de Comerciantes de Aranda, pero de lo que hay más duda es de si esos caminantes saben quiénes son los creadores de las obras. Son los usuarios de Asadema, que desde estas navidades se encargarán de la decoración de las tiendas arandinas gracias al convenio firmado recientemente entre Acoa y la asociación de personas con discapacidad intelectual.

La psicóloga de Asadema, María Ángeles Valenciano, explica que ellos ya habían colaborado otras veces con los comerciantes pero de una forma discontinua y destaca que ahora se ha logrado una relación mayor que se extenderá a otras fechas como San Valentín, el Día del Padre, de la Madre... Ella misma valora lo que la iniciativa aporta a los usuarios: "La respuesta de los chicos es buenísima porque ven que su trabajo está en todos los comercios de Aranda y saben que están haciendo una tarea que se visibiliza".

Los protagonistas.

Fernando, Pepe y María Jesús son tres de los usuarios de Asadema que han trabajado en la decoración navideña de los escaparates, los tres lo han hecho a través de su labor en el centro ocupacional El Montecillo y señalan con satisfacción los resultados. Habitualmente ellos completan el trabajo que se hace en Estucherías del Duero, el centro especial de empleo que Asadema dedica a realizar distintos cajas y embalajes para botellas de vino, y en este caso, para hacer la decoración navideña, han utilizado los materiales que han sobrado de los diferentes estuches. Cada uno destaca su aportación, Fernando pone la atención en el sello de Acoa, porque él trabaja en serigrafía y no se cambia "por nada". Por su parte, Pepe está en montaje, donde afirma está "muy contento", tanto que prefiere hacer el trabajo en cadena que dedicar tiempo a los adornos para Acoa. "Soy más de poner culos a las cajas, la parte trasera de las cajas de vino", declara entre risas. Mientras, María Jesús hace labores de serigrafía que combina con estancias en diferentes talleres. Con sinceridad afirma que ella prefiere rotar entre diferentes actividades. "Al principio sí me motiva, pero si lo veo mucho rato también me agobia", apostilla.

María Ángeles Valenciano explica que aunque los tres se centren más en describir su trabajo cotidiano, realizar la decoración para Acoa les beneficia porque es algo "novedoso" y "artístico". "Tienen que estar pintándolo, decorándolo y al final creo que es mucho más divertido que lo que hacen normalmente en cadena", añade. Tras 26, cuatro y dos años en Asadema respectivamente, Fernando, Pepe y María Jesús reconocen que para ellos es muy importante tener una ocupación y ver el resultado de su trabajo, ya sea en un comercio o guardando un Ribera. Basta con ver cómo describen su labor cotidiana con los adornos navideños de modelo para descubrir que los escaparates de Acoa son también escaparates de autoestima.