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El vicio del poder

Juana Samanes
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El protagonista de la serie 'House', Hugh Laurie, se mete en 'Roadkill' en la piel de un político ambicioso y con un pasado turbio

El vicio del poder

Inteligente y buen retrato de los tiempos actuales, Roadkill es el último thriller político que llega a la plataforma Movistar +. De nacionalidad británica, solo consta de cuatro episodios, que se ven de un tirón debido a su calidad. El estreno en el Reino Unido reunió a casi siete millones de espectadores

Hugh Laurie, el inolvidable intérprete que daba vida al doctor House, interpreta a Peter Laurence, un político hecho a sí mismo, procedente de un hogar humilde, que ocupa un alto cargo en el Gobierno conservador de las Islas. Su indudable popularidad y carisma le hacen ser un valor en alza dentro de su partido. Pero su vida, pública y privada, pueden irse al traste cuando salen a la luz algunos asuntos de su juventud terriblemente comprometedores.

Como otros thrillers de este tipo, en esta ficción se analiza cómo los políticos no deben tener pasado porque, si es así, este vuelve en el momento que menos se imaginan, algo que vemos constantemente en la realidad. Igualmente analiza el poder de la imagen, en una época donde se lee poco y las noticias entran por los ojos, de ahí que muchas veces a los hombres públicos se les juzga más por la apariencia que por sus acciones políticas dando lugar a desaguisados de todo tipo, mientras abunda una toma de posición políticamente correcta, donde la forma más que el fondo es terriblemente importante. 

En esta serie, Hugh Laurie está espléndido interpretando a un político, Laurence, de gran aplomo pero sin ninguna cortapisa ética, a quien no le importa mentir para conseguir sus objetivos y que milita en un partido, con unas ideas que no comparte, tan solo por su ansia de poder. En su desarrollo hay un elemento conspiratorio como en cualquier saga política. 

Muchas similitudes

A nadie se le escapará, si conocen la política británica, que el personaje que interpreta Helen McCroy, que se mete en la piel de la primera ministra y superior de Laurence, se asemeja a la que fuera Primera ministra Theresa May y sus desencuentros con el entonces ministro Boris Johnson.

También tiene un papel relevante Duncan Nork (Iain de Caestecker), el asesor de confianza de Laurence que nos recuerda cómo algunos de ellos se convierten en la mano derecha, y también izquierda, de sus jefes. Sin ir más lejos, en España, Iván Redondo congrega todo el poder en la sombra como asesor de presidente Pedro Sánchez.

La miniserie también analiza la doble vida de algunos políticos, que les lleva a tener una amante pero seguir hipócritamente con sus esposas, con la que llevan vidas paralelas y solo aparecen juntos en actos públicos. Acuérdense del expresidente francés François Miterrand.

De factura visual impecable, la miniserie transcurre en los lugares más emblemáticos de Londres, todos ellos muy reconocibles y habla de que la moral personal marca, indefectiblemente, la trayectoria política de esos dignatarios, mientras analiza el peligroso auge de los populismos en todo el mundo. 

Los británicos siguen siendo pioneros en producciones que no solo son emocionantes en cuanto a su desarrollo sino que tienen un contenido mucho más serio. Como lleva ocurriendo desde que se produjo el referéndum del Brexit, el cine y las series de televisión del Reino Unido inciden, en muchas ocasiones, en un retrato de su pasado y analizan su presente, intentando consolidar su patriotismo. Se están preparando para su indudable cambio.