El rey San Fernando luce rodeado de esplendor

I.M.L.
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La restauración del retablo mayor de la iglesia de Vadocondes de la mano la recuperación de la Virgen Escondida y el Niño Jesús de Praga

El retablo del altar mayor de la iglesia parroquial de Vadocondes se ha restaurado gracias a un crowfunding. - Foto: DB

Si la talla del rey San Fernando que remata el retablo del altar mayor de la iglesia parroquial de Vadocondes pudiese girar la cabeza vería dorado y colores vivos sobre él, debajo y a derecha e izquierda. La conclusión de los trabajos de restauración de esta pieza fundamental del patrimonio vadocondino sorprende a vecinos y visitantes por la grandiosidad del retablo, la variedad de las tallas que lo adornan y la policromía tanto en las figuras como en los techos que coronan el ábside del templo.

Es ahora cuando los que colaboraron en el crowfunding que se organizó a través de la web de Hispania Nostra van a poder el reflejo de sus donaciones, de las que ya han recibido sus beneficios fiscales, y disfrutar de especiales visitas guiadas que les corresponden en función de lo aportado. Un recorrido similar, aunque menos personalizado, que el que puede hacer cualquier interesado en el arte o el patrimonio ribereño, que no deja de ser lo mismo. La iglesia permanecerá abierta de martes a domingo hasta el 13 de septiembre para poder presumir del resultado de la restauración, que no hubiese sido posible sin la colaboración de múltiples donantes, que sumaron 42.500 euros en una campaña que se había puesto como tope los 30.000 euros.

Estas visitas se pueden realizar de 11 a 14 horas y de 17 a 20 horas de martes a sábado, mientras que los domingos el horario es solo de 11 a 13 horas, excluyendo siempre los momentos en los que se celebren los oficios en el templo, y son guiadas y gratuitas, aunque se pide a los asistentes que aporten la voluntad para seguir conservando el patrimonio de todos. En estas visitas guiadas, además de admirar el esplendor recuperado por esta restauración, los interesados podrán entrar en el museo de la parroquia, que atesora algunas piezas de gran factura y todas y cada una con una historia detrás, que se encargan de relatar los encargados de atender a los visitantes.

El retablo del Niño Jesús se ha restaurado gracias a la contribución de una familia.El retablo del Niño Jesús se ha restaurado gracias a la contribución de una familia. - Foto: DB

Dada la respuesta popular, además del retablo mayor se han restaurado a la vez otras tres piezas. Una lámpara de plata que luce frente al retablo mayor; el retablo del Niño Jesús de Praga, cuyo coste de 6.500 euros ha sido aportado por una familia que prefiere permanecer en el anonimato; y la talla de la Virgen Escondida, con una curiosa historia a sus espaldas tras ser localizada con otras dos tallas en una hornacina tapada en el coro, que junto con la lámpara ha realizado la empresa Fénix Conservación a coste cero.

Ahora, los responsables de la parroquia miran con una mezcla de pena y ternura los dos retablos que les quedan por restaurar, el de la Virgen del Rosario y Santa Bárbara, que ahora desmerecen junto a sus compañeros dentro del templo, así como algunas tallas como la de Santo Domingo, que acompañó a la Virgen Escondida en su ‘emparedamiento’ durante años. Pero las necesidades del templo obligan a priorizar otros proyectos, como es el arreglo del tejado, para evitar que se agudice su mal estado y pueda repercutir en la conservación tanto de la estructura de la iglesia como del actual estado de los retablos.

DE LA OSCURIDAD AL COLOR GRACIAS A UNA FAMILIA. El retablo rococó que alberga al Niño Jesús ha contado con el mecenazgo de una familia vadocondina, que ha aportado los 6.500 euros que han costado los trabajos. Los entendidos desconocen porqué esta imagen, asemejada al Santo Niño de Praga, tiene lugar destacado en el templo de Vadocondes.

Talla de la 'Virgen Escondida'.Talla de la 'Virgen Escondida'. - Foto: DB

ESTUVO OCULTA Y AHORA LUCE CASI COMO NUEVA.  No se ha podido reproducir su brazo derecho, pero el resto de la que en Vadocondes conocen como la Virgen Escondida está casi como el primer día. Es la talla más antigua de esta iglesia, datada en el siglo XIII, y fue recuperada en 1997 cuando se quitó el yeso de las paredes del coro y apareció en un nicho.