Tibia autocrítica del PP burgalés tras la debacle

J.M.-Á.M.
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Tibia autocrítica del PP burgalés tras la debacle - Foto: Alberto Rodrigo

Los fallidos candidatos al Senado, Cristina Ayala y Salvador de Foronda, reconocen errores aunque no aciertan a precisar cuáles. Mientras, el número 2 al Congreso, Jaime Mateu, ataca con dureza a Vox

El Partido Popular está inmerso en la pesada digestión de la histórica derrota que recibió este domingo en las urnas. Sin embargo, la autocrítica o es muy tibia, al menos públicamente, o se ha aparcado hasta esperar a ver qué es lo que sucede tras los comicios municipales y autonómicos de mayo. La consigna en las filas ‘populares’ parece clara ya que, tal y como hiciera el líder nacional Pablo Casado en la noche electoral, el segundo en la lista al Congreso de los Diputados por Burgos, Jaime Mateu, y la número dos en la del Senado, Cristina Ayala, pusieron el acento en culpar a VOX de la debacle y en defender que la derrota en Burgos había sido menos lesiva que en el conjunto de España. Trémulo consuelo para unos candidatos que se han quedado sin escaño por un partido que ha perdido más de 35.000 votos burgaleses en menos de tres años.
Lo que sí reconoció Ayala fue que «hemos tenido que hacer muchas cosas mal, y de muchas de ellas probablemente ni siquiera nos hemos dado cuenta». Pero a la hora de afinar en el diagnóstico achacó el resultado a fallos en la «comunicación» y, de pasada, mencionó que «la corrupción» les podría haber penalizado. Aunque aquí también se defendió al afirmar que «en Burgos», a diferencia de lo que ha podido ocurrir en otras partes, «no ha habido nunca un problema de alguien que se haya llevado la pasta».
El concejal de Hacienda de la capital y aspirante -sin éxito- al Senado, Salvador de Foronda, reconoció que «hay algo en lo que hemos fallado. El votante siempre tiene razón y en esta ocasión ha emitido un voto de castigo al Partido Popular, algo que creo que merece que hagamos una reflexión».
El temor a no poder recuperar en mayo el electorado que se les ha marchado a Vox sigue ahí. Ayala afirmó que «la partición del centro-derecha ha sido la causa más importante y la fundamental» de la derrota, e incluso acusó a la formación de Abascal («sospecho que pudiera salir de ahí») de difundir la teoría del «1+1+1». La que aconsejaba que se votara al Senado a los cabezas de lista del PP, Cs y Vox.
Mateu fue mucho más generoso con su partido que con VOX, al que acusó de utilizar «un discurso agresivo y fuera de la realidad que ha cautivado a gente que había sido nuestra». Una formación con un mensaje «demagógico y sin tener más programa electoral que el del ‘viva España’. Pero de eso no viven los españoles». Y, como Ayala, negó que el PP se haya escorado a la derecha en la campaña y, por tanto, que hubieran errado en esa estrategia. «A mí Vox no me tiene que dar ninguna lección ni de patriotismo ni de lo que es ser víctima del terrorismo, ni de nada de nada», comentó Mateu antes de defender que «el programa de Casado era muy bueno» y tras lamentar que «las personas se han olvidado de que hemos sacado a España de una crisis muy larga».
Ayala y Mateu defendieron que no es el momento de pedir responsabilidades y menos a un líder nacional que no ha cumplido un año al frente de la formación. «No creo que las cosas se logren yéndose del barco en el momento más débil» ni que «la solución sea que la mitad se marche y con eso hacer un nuevo partido», comentó la candidata. Eso sí, reconoció que es necesario hacer una reflexión «concienzuda» a todos los niveles y con tiempo, y «no sé si algunos pueden decidir dar un paso atrás, no darlo, o que se una más gente», manifestó de forma ambigua.
a la vida civil. En el plano personal, Ayala explicó que «me tomaré unos días de reflexión y después decidiré» sobre el futuro. «Se ha cerrado esta posibilidad y tengo que pensar lo que quiero hacer con mi vida». Mateu pidió ayer su reingreso en la jefatura del Servicio Territorial de Hacienda de la Junta y ambos expresaron que seguirán apoyando al partido en las elecciones de mayo.
 De Foronda afirmó que su futuro al culminar la actual legislatura pasa por «volver a mi vida profesional», aunque antes, advirtió, «me tomaré un tiempo de reflexión y descanso». Asumió su salida de la primera línea política y, en lo que toca al Ayuntamiento, anunció que dejará «elaborado un documento con todas las cuestiones que no hemos podido o no hemos sabido hacer en estos años», un trabajo del que afirmó sentirse «muy satisfecho».  «He sido afortunado por todo lo que he podido hacer en estos años por el Consistorio y por la ciudad», zanjó. De Foronda es abogado y economista y ha sido concejal de Hacienda los últimos ocho años. Era el número tres de la lista del PP al Senado por Burgos.