La piscina sigue en cuarentena

L.M.
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Muy pocos burgaleses acudieron el primer día de apertura -con cita previa- de las instalaciones de El Plantío, San Amaro y Capiscol

Panorámica de El Plantío ayer a mediodía, con multitud de espacio libre. - Foto: Jesús J. Matí­as

Las reticencias de algunos a juntarse en espacios con más gente, el viento que acompañó a la jornada o su carácter festivo provocó que las piscinas municipales al aire libre apenas registraran ayer afluencia de público en su día de apertura. Otros años, si el tiempo acompaña, la fecha suele estar marcada en rojo por miles de burgaleses para disfrutar del primer chapuzón del verano. Sin embargo, en esta ocasión el panorama fue radicalmente distinto: las aglomeraciones de bicicletas desaparecieron de las inmediaciones de la entrada al recinto, para acceder era imprescindible contar con cita previa, las habituales imágenes de las orillas de las piscinas llenas de gente parecían una utopía y encontrar sitio a la sombra en el césped fue fácil. 

«Teníamos ganas de venir aunque ha sido un poco complicado por la reserva. Nos esperábamos más gente», indicó Blanca bajo una sombrilla de El Plantío, en la que pasó el día junto a unas amigas. Los vasos juvenil y olímpico, que solían contar con calles creadas con corcheras para permitir el nado, se han reconvertido en zonas exclusivamente recreativas, mientras que el famoso tobogán está clausurado. Además, cada vaso cuenta con dos socorristas para controlar mejor el aforo, algo que ayer era tarea fácil.

En total el Servicio Municipalizado de Deportes registró 250 reservas para acudir al turno de mañana (de 11 a 14:15 horas) y al de tarde (de 15:45 a 21 horas) enEl Plantío. Los 90 minutos intermedios se dedicaron a la limpieza y desinfección del recinto: los socorristas, con menos trabajo que nunca, se encargaron de higienizar papeleras, pulsadores de duchas o lugares de tránsito, mientras que la compañía contratada para el mantenimiento hizo lo propio en vestuarios, baños o zonas comunes como la entrada.

Entre las 14.15 y las 15.45 se limpia en profundidad toda la instalación, tanto las inmediaciones de las piscinas como vestuarios y baños.Entre las 14.15 y las 15.45 se limpia en profundidad toda la instalación, tanto las inmediaciones de las piscinas como vestuarios y baños. - Foto: Jesús J. Matí­as

En el turno matutino apenas se alcanzó el centenar de usuarios a eso de la una. «Lo echaba de menos.Me gusta que no haya gente porque así tengo la piscina para mi sola», admitió Mencía, una joven burgalesa que acudió junto a su madre desde primera hora.

primeras quejas. La obligación de tener que acudir con cita previa y la imposibilidad de poder reservar a través del teléfono o en la propia entrada a las piscinas levantó ya ayer las primeras quejas y críticas de los burgaleses. «Lo normal sería que nos devolvieran el dinero del abono y que paguemos cada vez que vengamos a la piscina», denunció una usuaria a la puerta de ElPlantío. Esta vecina acudió con la intención de tomar el sol, pero al no contar con reserva tuvo que volverse a casa, a pesar de que en el interior apenas había 90 personas de un máximo de 669. «Los mayores que no tenemos internet ni ordenadores estamos vendidos», denunció, al tiempo que lamentó la falta de información que se había hecho por parte del Ayuntamiento sobre el protocolo a seguir para acceder a las instalaciones municipales de baño.

 

 Los socorristas deben tener puesta la mascarilla. Su presencia se ha doblado a pie de piscina para controlar mejor el aforo de cada vaso. Los socorristas deben tener puesta la mascarilla. Su presencia se ha doblado a pie de piscina para controlar mejor el aforo de cada vaso. - Foto: Jesús J. Matí­as