Burgos supera los 7.000 enfermos tras un mes de encierro

GADEA G. UBIERNA
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El repunte de personas a las que hacer seguimiento por síntomas de infección es del 4% en la provincia y del 8% en la capital. Sanidad lo atribuye a que hace más pruebas diagnósticas, pero ignora cuáles son los focos de contagio

Cola para someterse al test en San Amaro. - Foto: Alberto Rodrigo

En Burgos ya hay 7.012 personas registradas como enfermas de la COVID-19 en el programa informático Medora, que no ha dejado de anotar nuevos casos a los que hacer seguimiento desde Atención Primaria ni un solo día desde el comienzo del confinamiento, hace más de un mes. Sin embargo, en las últimas dos semanas la estadística reflejaba una cierta estabilización en el incremento diario, que ahora ha vuelto a repuntar y de forma muy significativa en la capital: mientras que en toda la provincia el miércoles volvió a registrarse un aumento del 3,9%, en la ciudad y su alfoz fue del 8,2%.

La consejera de Sanidad, Verónica Casado, explicó a este periódico que ahora se están haciendo más pruebas diagnósticas y que, por lo tanto, se están confirmando más infecciones (1.406 en total). Sin embargo, si se cotejan todos los datos relativos a diagnósticos corroborados el miércoles con test (139) con los de nuevos enfermos a los que atender (267), la cuenta sigue sin cuadrar y revela que, superado el mes de confinamiento, cada día hay más de un centenar de personas con síntomas de suficiente entidad como para ser consideradas enfermas de la COVID-19.

Estos contagios se han producido en los últimos 14 días, en una fase de confinamiento casi total, con toda la actividad no esencial parada y la población encerrada, así que es inevitable preguntarse dónde y cómo han seguido infectándose esas personas. Pero para eso Sanidad no tiene respuesta. Casado se limitó a explicar a Diario de Burgos que una vez que una zona es declarada ‘de transmisión comunitaria’, el contagio «puede ser en cualquier sitio». De esas palabras se deduce que no se sabe cuáles son los focos de infección: los centros sanitarios, las residencias de ancianos, los supermercados e hipermercados a los que la gente acudió en vísperas de Semana Santa como si no hubiera un mañana, incluso con las limitaciones de aforo... La «única manera» de invertir la tendencia es, reiteró Casado, seguir haciendo cuarentena social».

(Más información, en la edición de papel de hoy de Diario de Burgos)