Rosell: "No auguro un escenario de tranquilidad en otoño"

SPC
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El secretario del Comité de Expertos y representante autonómico del grupo de desescalada nacional pide «prudencia» para «no volver al punto de partida»

Ignacio Rosell. - Foto: Ical

Es al primero que le gustaría salir a la calle sin mascarilla, dar la mano o dos besos al saludar; avanzar hacia el fin de ‘esta nueva’ realidad que comienza y en la que cada uno tiene que aportar su grano de arena. Ignacio Rosell, secretario del Comité de Expertos de la Consejería de Sanidad en la lucha contra la covid-19 y representante autonómico, junto al vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, en el Comité de Expertos nacional para fijar la estrategia de desescalada, sabe que el virus no respeta a nadie, ni a él por muy experto que sea y por mucho que haya mantenido todas las precauciones.
Este profesor de la Universidad de Valladolid, que también es médico especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública, y una víctima más del coronavirus que estuvo ingresado 12 días y que puede felicitarse por haberlo superado, llama a la responsabilidad individual en esta desescalada que no se sabe ni cuándo empezará, ni cuándo acabará, y que no supone volver a la vida anterior. «El día 11 esto no se acaba», explica a Ical. «Seguiremos con muchas restricciones en actividades generales, laborales, de bares, comercios.. y en nuestra vida normal. El confinamiento ha sido un gran esfuerzo de toda la sociedad para atenuar la curva. Como no seamos prudentes podemos volver al punto de partida», añade, para augurar que el otoño tampoco será tranquilo.
Rosell asegura que le encantaría que Castilla y León estuviera en «una nueva normalidad a finales de junio», aunque «tendría que mejorar bastante la situación». «Si tenemos que ir a un planteamiento general, lo veo difícil, pero no son más que conjeturas porque no tenemos unas reglas específicas de incidencia, tasa de transmisión, dotación de camas libres...», comenta. Aunque todavía es pronto para conocer qué provincias podrían entrar antes en la fase 1, este experto sí reconoce que «alguna provincia podría estar cerca de dar ese paso, y otras lo tienen más difícil». «No quiero comprometer datos, pero es evidente que provincias como Zamora podrían ser un ejemplo, otras, como Segovia, que ha sido muy penalizada por su proximidad a Madrid, están peor», añade.
Entre las prioridades para afrontar esa «nueva normalidad», el especialista se refiere a las residencias de ancianos, donde se debe ser «muy restrictivo» y a la Atención Primaria, que «debe estar preparada para controlar cualquier sospecha de casos, con acceso a los test, y para un rápido control de sus contactos». «Debe haber una gran conexión informática y de recursos para que toda esa información llegue rápidamente a salud pública y contar con unos indicadores epidemiológicos rápidos que permitan vigilar la situación», aclara. Ademas, también considera fundamental la labor de los hospitales, «donde se ha hecho un trabajo espectacular gracias a la implicación de los profesionales».
Ignacio Rosell recuerda que se debe insistir en muchas medidas de educación sanitaria básicas, aunque «el comportamiento de los ciudadanos está siendo excelente. «Estamos en una nueva realidad, hay que cambiar muchas cosas y cada uno tiene que aportar su grano de arena», recalca y recuerda entre ellas cambiar nuestros hábitos sociales, «ese saludo social de estrechar la mano o darse dos besos cuando te presentan a alguien, eso debería cambiar». Además, considera que la mascarilla debe empezar a ser entendida como «un gesto de solidaridad» hacia los demás, aunque no cree que deba usarse siempre.
Respecto a qué ocurrirá en los próximos meses, Rosell no descarta una segunda oleada: «Pueden pasar dos cosas, que haya una nueva oleada, en caso de llegue a bajar esta, que confiamos que sí, pero no estamos seguros; y dos, que cualquier infección respiratoria nos va a poner alerta. Una nueva normalidad va a ser complicada; el otoño va a ser complicado y tendremos que estar preparados para vigilar, contar con pruebas más fiables, seguras y rápidas. No auguro un escenario de tranquilidad este otoño, no sólo yo».