Obligado a pagar 3.000 € por una caída en una pista de skate

J.M.
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Responsabiliza al Ayuntamiento por la falta de mantenimiento. El niño tropezó con una chapa y le tuvieron que dar 40 puntos

La pista se arregló después de producirse el accidente. - Foto: Patricia

Una sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo Número 1 de Burgos ha sacado los colores al Ayuntamiento de la capital acerca del deficiente estado de conservación de algunas instalaciones deportivas. Y lo ha hecho al responsabilizarle de las heridas que sufrió en enero de 2018 un menor que patinaba en la pista de skate del G-3 (junto al centro deportivo José Luis Talamillo). La sentencia, que se ha notificado hace unos días a las partes , obliga a la Administración municipal a indemnizar a la familia del niño con 2.970 euros.

En el fallo se relata que el menor sufrió un «tropiezo por el levantamiento de las chapas que conforman las rampas de patinaje» y eso  provocó que le tuvieran que dar 40 puntos de sutura. A lo que se suma una cicatriz de ‘recuerdo’ del accidente de unos 10 centímetros.

La magistrada se muestra contundente en sus argumentos y hace hincapié en las pruebas gráficas aportadas sobre el estado de la pista (arreglada con posterioridad) pero sobretodo se apoya en el informe policial de los agentes que acudieron al lugar tras el accidente. Se dejó constancia de que la instalación  se encontraba en una situación «especialmente peligrosa» y la juez añade que pudiendo «dar lugar a consecuencias graves para la salud de quienes la utilizan».

Pero donde quizás la sentencia deja más en evidencia al Ayuntamiento es al desmontar sus argumentos y los de la aseguradora. En resumen, los demandados defendían que no se podía probar la ubicación exacta donde se había producido el accidente, que la pista prácticamente no se utilizaba porque los usuarios conocían los riesgos y que el accidentado no llevaba elementos de protección.

Sobre el hecho de que no se pudiera demostrar el lugar del accidente, el fallo ve este razonamiento «intrascendente a juzgar por la contundencia de los informes policiales» sobre los desperfectos. Y en relación a que ya se conociera el estado de la pista y a la falta de elementos de protección en el menor, afea, en primer lugar, que el Ayuntamiento no lo señalizara y, en segundo término, defiende que el hecho de que el usuario no llevara estos elementos no es la causa por la que se produjo el accidente.

En este caso, el Ayuntamiento tendrá que asumir el abono de 1.000 de los 3.000 euros ya que el seguro que tiene contratado el Consistorio tiene franquicia y le libera del abono de los otros 2.000. Cantidad que abonará la mutua.